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1 de agosto de 2011

Los números que faltarían por retirar en la NBA (III)

Alejandro Díaz Triguero
Tras un período de descanso, vuelvo con la última parte de esta serie sobre qué números serían susceptibles de ser retirados en las franquicias NBA.

OKLAHOMA CITY THUNDER
Números retirados: Gus Williams (1), Nate McMillan (10), Lenny Wilkens (19), Spencer Haywood (24), Fred Brown (32), Jack Sikma (43)

En primer lugar hay que considerar que el traslado de la franquicia de los Sonics a Oklahoma City supuso que la ciudad de Seattle se erigía como heredera de los Sonics, por lo que mantenía los derechos a utilizar dicho nombre en el caso de que otra franquicia volviera a la ciudad. Además, tiene los derechos sobre los colores originales del equipo (verde y amarillo) y sobre los dorsales retirados, de ahí que los Thunder no puedan colgar del techo las banderas con dichos números ni retirarle el dorsal a ningún jugador de la etapa en Seattle. Por lo tanto, no pueden ser retirados por la franquicia los dorsales de jugadores que sí lo merecen, como Gary Payton (20), que disputó 12 temporadas y media que le valieron para la liderar la franquicia en puntos, asistencias, robos, partidos y minutos, además de llegar a ser 9 veces All-Star, mejor Defensor en el 96 y liderar al equipo a las Finales de ese año.

Otros jugadores importantes de la etapa más reciente de la franquicia son Shawn Kemp (40), que jugó 8 temporadas en Seattle siendo parte fundamental del equipo finalista del 96, fue 5 veces All-Star y formó parte durante tres temporadas seguidas del segundo mejor quinteto de la Liga. Además, lidera a la franquicia en tapones, es 2º en rebotes y 5º en puntos y partidos. También habría que considerar a Xavier McDaniel (34), con un promedio de 20'7 puntos en 5 temporadas y media, Dale Ellis (3), que en 6 temporadas y medias le dio tiempo a ser el 7º máximo anotador de la franquicia; o Detlef Schrempf (11), que fue dos veces All-Star en sus seis temporadas en el equipo y miembro del tercer mejor quinteto.

ORLANDO MAGIC
Números retirados: el número 6 a la afición (Mejor Sexto Hombre)

A pesar de ser una franquicia de creación reciente, la historia del equipo es suficiente como para reconocer la aportación a determinados jugadores. A la espera de ver qué ocurre con O'Neal, se echa en falta el merecido homenaje al escudero de Shaq en los años gloriosos del equipo, Penny Hardaway (1). A pesar de que se carrera se truncó antes de tiempo a causa de las lesiones, Penny jugó 6 años en los Magic donde fue parte fundamental para ser finalistas en el 95. Fue 4 veces All-Star, estuvo en dos ocasiones en el mejor quinteto de la temporada y es el 5º máximo anotador de la franquicia, 3º en robos y asistencias, 8º en rebotes y 6º en minutos jugados.

Y si hay otro nombre que ha marcado la historia de los Magic ha sido Nick Anderson (25). El escolta fue el primer jugador drafteado por los Magic y continúa liderando a la franquicia en partidos jugados, minutos disputados, puntos y robos, además de ser tercero en rebotes y quinto en asistencias y tapones. Disputó 10 temporadas en Orlando, incluyendo las finales del 95.

PHILADELPHIA 76ers
Números retirados: M. Malone (2), J. Erving (6), M. Cheeks (10), W. Chamberlain (13), H. Greer (15), B. Jones (24), B. Cunningham (32), C. Barkley (34)

Mirar al techo del pabellón de los Sixers es hacer un repaso por la historia de la NBA. Muchos de los mejores jugadores de la historia del baloncesto han jugado para esta franquicia. Sólo se echa de menos el nombre de Dolph Schayes (4), una de las grandes estrellas de la NBA de los 50 que disputó sus 15 temporadas NBA en la franquicia (14 en Syracuse, 1 en Philadelphia). En estos años fue 12 veces All-Star, formó parte en 13 ocasiones de alguno de los mejores quinteto de la temporada y fue el líder del primer anillo del equipo (1955). Además, es el tercer máximo anotador de la franquicia, máximo reboteador, 2º en partidos jugados y 3º en minutos. Su ausencia sólo se puede explicar por haber disputado un único año en Philadelphia.

Pero posiblemente el debe más importante para los Sixers sea el hecho de que Moses Malone no tenga su número oficialmente retirado. Aunque aparezca como tal, y ningún jugador pueda portarlo, el equipo nunca realizó una ceremonia oficial en la que el mítico "2" de los Sixers subiera a lo más alto del pabellón. Eso sería lo primero que deberían hacer.

PHOENIX SUNS
Números retirados: D. Van Arsdale (5), W. Davis (6), K. Johnson (7), D. Majerle (9), T. Chambers (24), A. Adams (33), C. Barkley (34), C. Hawkins (42), P. Westpahl (44)

Nada que objetar en este sentido a los Suns. Tal vez se podría echar en falta el 22 de Larry Nance, que disputó allí sus 6 primeras temporadas NBA y es líder de la franquicia en tapones, 4º en rebotes y 9º en puntos.

PORTLAND TRAIL BLAZERS
Números retirados: D. Twardzik (13), L. Hollins (14), L. Steele (15), M. Lucas (20), C. Drexler (22), T. Porter (30), B. Gross (30), B. Walton (32), Lloyd Neal (36), G. Petrie (45) y el 77 en honor a Jack Ramsay

A excepción de Drexler, Porter y Petrie, el resto de números pertenecen a jugadores que lograron el título del 77. Del resto de jugadores importantes en la historia de Blazers, destacaría a otros dos jugadores de la segunda etapa dorada de la franquicia, los finales de los 80 y principios de los 90 (2 Finales NBA). Uno de ellos sería Jerome Kersey (25), que jugó 11 temporadas en Portland y es el 4º máximo anotador, 2º en partidos jugados, 3º en robos y 4º en minutos. Otro sería Cliff Robinson (3), que jugó 8 temporadas, siendo All-Star en el 94 y mejor Sexto Hombre en el 93, además del 3º en la lista de anotadores y 4º en puntos y minutos.

Sería curioso, también, que el número 30 volviera a ser retirado por tercera vez para Rasheed Wallace. A pesar de su comportamiento, Sheed defendió durante 7 años y medio la camiseta de Blazers, llegando a ser 2 veces All-Star y estando entre los 10 primeros clasificados de la franquicia en puntos, rebotes, partidos, minutos, tapones y robos. No es descartable tampoco a Arvydas Sabonis (11), que jugó allí 7 temporadas.

SACRAMENTO KINGS
Números retirados: T. Archibald (1), M. Richmond (2), C. Webber (4), a la afición (6), B. Davies (11), M. Stokes (12), O. Robertson (14), V. Divac (21), J. Twyman (41), S. Lacey (44)

Los Kings recogen dorsales de todas las épocas de la franquicia. Destaca que no esté Jerry Lucas (16), que jugó en los entonces Royals durante 6 temporadas y media, donde fue All-Star en 6 ocasiones (MVP en la edición del 65), Rookie del Año, 5 veces miembro de alguno de los dos mejores quintetos de la temporada y es 7º en anotación, 2º en rebotes y 4º en minutos.

Habrá que ver cómo va gestionando según pasen los años el impacto para la franquicia de jugadores como Jason Williams (55) o Doug Christie (13), a la espera de que se retiren Stojakovic (16) y Bibby (10).

SAN ANTONIO SPURS
Números retirados: J. Moore (00), A. Johnson (6), J. Silas (13), S. Elliot (32), G. Gervin (44), D. Robinson (50)

Una franquicia cuyos mejores años son recientes y que a pesar de todo ha sabido valorar la aportación de jugadores como Moore o Silas. Sorprende aún así que, siguiendo esos criterios, no tenga su número retirado el recientemente fallecido Mike Mitchell (34). El alero formó pareja en el juego exterior con Moore y Gervin durante los 80, disputando 7 temporadas y media en las que promedió 20 puntos por partido. Hoy día es el 6 máximo anotador de la franquicia.

TORONTO RAPTORS
Sin números retirados

La reciente y poco (o nada) exitosa historia de los Raptors hace pensar que tardarán bastante en retirar algún número.

UTAH JAZZ
Números retirados: A. Dantley (4), P. Maravich (7), J. Stockton (12), J. Hornacek (14), K. Malone (32), D. Griffith (35), M. Eaton (53). Además, el 1 en honor a Frank Layden y el 9 en honor de Larry Miller.

Queda pendiente el homenaje a Jerry Sloan y casi descartado alguno a Deron Williams en el futuro. Utah es una de esas franquicias que han sabido elegir perfectamente los jugadores a los que honrar y sólo parece que Thurl Bailey (41), haya tenido un recorrido importante. Disputó 9 temporadas y media y es el 5º máximo anotador, taponeador y en partidos jugados y 6º en rebotes y minutos.

WASHINGTON WIZARDS
Números retirados: E. Monroe (10), E. Hayes (11), G. Johnson (25), W. Unseld (41)

Es doloroso ver que una franquicia que fue casi dominadora de la NBA durante la década de los 70, sólo tenga 4 dorsales retirados, más aún teniendo en cuenta que desde entonces no han vuelto a vivir éxitos similares. Por mi admiración y por ser una debilidad personal, creo que Phil Chenier (45) debería estar al menos entre esos cuatro nombres. El escolta jugó allí 8 temporadas y media con promedios cercanos a 20 puntos o incluso superiores varias temporadas. Disputó las finales del 75 (donde fue el mejor jugador de los Bullets) y 79 y fue miembro del equipo campeón del 78. Fue tres veces All-Star y fue parte del segundo mejor quinteto de la liga en el 75. Es el 6º máximo anotador de la franquicia, 9º en asistencias, 3º en robos, 9º en partidos y 6º en minutos.

Además, otros jugadores como Jeff Malone (24) o Bernard King (30) también podrían recibir su merecido homenaje.

13 de julio de 2011

Los números que faltarían por retirar en la NBA (II)

Alejandro Díaz Triguero
Continúo con el repaso a estas cuestionables injusticias cometidas por las franquicias NBA con la segunda parte de esta serie de artículos que tiene como objetivo, principalmente, ocupar el espacio que el Lockout NBA nos deja vacío y desempolvar algunos nombres de nuestra memoria, intentando alcanzar ver hasta qué punto fueron importantes en sus equipos.

INDIANA PACERS
Números retirados: George McGinnis, Reggie Miller, Mel Daniels, Roger Brown

Sorprende que, salvo Miller, el resto de jugadores pertenecieran a la etapa del equipo en la ABA (salvo los últimos años de McGinnis), cuando se consiguieron los únicos títulos de la franquicia. Hablar de los Pacers en su etapa NBA es hacerlo de los años 90, sin duda, desde la llegada a la NBA de Miller. Por lo tanto destaca que algunos jugadores importantes no aparezcan en esa lista, como por ejemplo, Rik Smits (45). El holandés, sin llegar nunca al nivel de lo que se esperaba en su etapa universitaria, disputó sus 12 temporadas en la NBA en la franquicia y actualmente es 2º en la lista histórica de Pacers en partidos, minutos, puntos, tapones y es tercero en rebotes, llegando al All-Star en 1998. Otro jugador de aquella etapa que llevó a los Pacers a una final NBA y otras cuatro finales de Conferencia destacable fue Dale Davis (32). Este guerrero de los tableros disputó 9 temporadas en el equipo, siendo el 2º máximo reboteador histórico y 5º en partidos y minutos.

Además, otros nombres podrían ser el de Mark Jackson (dorsal 13, 5 temporadas y media, 3º en asistencias) y sobretodo Vern Fleming (10), que jugó 11 temporadas en el equipo, aunque con un rol más secundario sus últimos años, pero que le dejan como el 3º en partidos, minutos jugados y robos, 2º en asistencias y 7º en puntos).

LOS ANGELES CLIPPERS
Sin números retirados.

Cómo habrá sido la historia de esta franquicia para considerar que en 40 años ningún jugador ha hecho méritos para ver su número retirado. A falta de concretar que intenten evitar la vergüenza de compartir techo con sus vecinos Lakers, sí que esta franquicia ha tenido algunos nombres importantes a lo largo de sus años. Posiblemente el nombre más conocido de la franquicia de su etapa en Buffalo (tras McAdoo) sea el de Randy Smith (9). El delgado escolta jugó 8 temporadas en la franquicia y vivió la salida de Buffalo a San Diego. Anduvo buena parte de este periodo por encima de los 20 puntos de media, lo que le sirvió para ser dos veces All-Star y acabar como líder histórico de la franquicia en puntos, partidos, minutos, asistencias y robos. Con él como escudero de McAdoo el equipo logró entrar tres años consecutivos en Playoffs (desde el 76 sólo han jugado postemporada 4 veces en total).

El propio McAdoo (11), que aunque sólo disputó 4 temporadas y media, es posiblemente el jugador más conocido. Jugó el All-Star Game en sus 4 temporadas completas allí, lideró la NBA en puntos 3 años y fue Rookie del Año, además de ser hoy día el 2º máximo anotador. Todo lo que suena a Buffalo parece que no se asocia con la franquicia desde su salida de la ciudad neoyorquina.

LOS ANGELES LAKERS
Números retirados: W. Chamberlain (13), E. Baylor (22), G. Goodrich (25), M. Johnson (32), Abdul-Jabbar (33), J. Worthy (42), J. West (44).

A falta de que se recupere el número 99 de George Mikan como retirado oficialmente por la franquicia, poco que añadir a los nombres presentes. Tal vez habría que pensar en ver reflejada la importancia de hombres como Michael Cooper (dorsal 21, 12 temporadas en el equipos, Mejor Defensor en el 88, 8 presencias consecutivas en alguno de los mejores quintetos defensivos, 6º en partidos jugados, 5º en robos y asistencias, 5 anillos), Byron Scott (dorsal 4, 11 temporadas en el equipo, 3 títulos, 8º en partidos, 9º en puntos, 4º en robos) o Jamal Wilkes (dorsal 52, 8 temporadas en el equipo, 2 veces All-Star, 2 campeonatos, 10º en puntos). 

Si se recuperara el 99 de Mikan, habría que considerar a otro jugador clave en la etapa en Minneapolis, Vern Mikkelsen (19), que jugó 10 temporadas en el equipo anotando más de 10.000 puntos y casi 6.000 rebotes y participando de los 4 títulos de los años 50, siendo All-Star en 6 ocasiones y parte del segundo mejor quinteto en 4.

MEMPHIS GRIZZLIES
Sin números retirados.

En su corta vida como franquicia, los nombres más destacables del equipo aún se encuentran en activo. Habrá que esperar para ver cómo se manejan en este sentido.

MIAMI HEAT
Números retirados: Tim Hardaway (10), Alonzo Mourning (33). Además, el 23 en honor a Michael Jordan.

Aquí quedan reflejadas sus dos mayores leyendas de los mejores años del equipo hasta la llegada de Wade en 2003, la segunda mitad de los 90. Podrían plantearse honrar a su primera gran estrella, Glen Rice (41), que jugó durante 6 temporadas allí, llevando al equipo a sus primeras apariciones en Playoffs y siendo actualmente el tercer máximo anotador de la franquicia, 3º en minutos y 5º en partidos jugados.

MILWAUKEE BUCKS
Números retirados: O. Robertson (1), J. Bridgeman (2), S. Moncrief (4), J. McGlocklin (14), B. Lanier (16), B. Winters (32), K. Abdul-Jabbar (33).

Poco o nada que objetar, sólo la no presencia en esa exclusiva lista de Bob Dandridge (10), miembro del equipo campeón en el 71, que jugó 9 temporadas allí y es 3º en partidos jugados, 1º en minutos, 5º en puntos y 2º en rebotes, llegando a ser 3 veces All-Star. Además, sería planteable retirar el dorsal 13 de Glenn Robinson, que jugó allí sus 8 primeros años en la NBA (7 por encima de 20 puntos de media), fue 2 veces All-Star y es el 2º máximo anotador de la historia de la Franquicia.

MINNESOTA TIMBERWOLVES
Números retirados: Malik Sealy (2).

Sólo el fallecido Sealy tiene su número retirado, y es que la historia de la franquicia es corta y sus mejores años aún resultan recientes. Sólo Sam Mitchell (42), que jugó en Minnesota 10 temporadas y es segundo en puntos, rebotes, robos, partidos y minutos, está por encima del resto.

NEW JERSEY NETS
Números retirados: D. Petrovic (3), W. Ladner (4), J. Williamson (23), B. Melchionni (25), J. Erving (32), B. Williams (52).

Dos fallecidos (Petrovic y Ladner), Williams y tres jugadores de su etapa en la ABA. Otra franquicia cuyos mejores años son aún recientes y que apenas tiene deudas en este sentido. Kerry Kittles (número 30, 7 temporadas y miembro del equipo dos veces subcampeón, 7º en puntos y partidos y 3º en robos) y Mike Gmiski (dorsal 42, 7 temporadas y media, 2º en partidos jugados y 4º en rebotes) podrían entrar en esa lista.

NEW ORLEANS HORNETS
Números retirados: Pete Maravich (7) y Bobby Phills (13).

Bobby Phills, que murió en accidente de coche es el único jugador del equipo, ya que Maravich nunca jugó en la franquicia, pero sí en la ciudad, en los New Orleans Jazz. En otra franquicia joven, pocos nombres han marcado como para poder ser retirado. Destaca Dell Curry (30), que jugó 10 temporadas en la franquicia y la lidera en partidos y puntos. Además, Muggsy Bogues (1), que jugó 9 temporadas y media y aún es líder de la franquicia en robos, asistencias y minutos y 2º en partidos. La franquicia debería premiar la trayectoria de un jugador que luchó contra la adversidad que le otorgaba su altura. 

Otros nombres más cuestionables serían David Wesley (dorsal 4, 7 temporadas y media, 4º en puntos, asistencias y partidos, 3º en robos y 2º en minutos) o Larry Johnson (dorsal 2, 5 temporadas, Novato del Año, 2 veces All-Star, 5º en puntos y 3º en rebotes, 21'3 puntos y 9'2 rebotes por partido).

NEW YORK KNICKS
Números retirados: W. Frazier (10), D. Barnett (12), E. Monroe (15), D. McGuire (15), W. Reed (19), D. DeBusschere (22), B. Bradley (24), P. Ewing (33).

Todos los héroes de los anillos de principios de los 70, más el Knick original (McGuire) y el último héroe reciente (Ewing). Aún así, les quedan algunos nombres importantes de la historia de una de las pocas franquicias fundadoras de la NBA. Carl Braun (4) jugó 12 temporadas en el equipo siendo compañero de McGuire, es el 4º jugador con más partidos en la franquicia y el 5º máximo anotador, siendo 5 veces All-Star. De la etapa más reciente, John Starks (3), que jugó durante 8 temporadas en el equipo, en las que se convirtió en un ídolo del Garden en la considerada 3ª etapa dorada de los Knicks. 

Además, Charles Oakley (34), que jugó durante 10 años y al igual que Starks era uno de los preferidos del Garden. Llegó a ser All-Star y es 3º en rebotes y 6º en partidos jugados con la franquicia. Durante 9 temporadas jugó Allan Houston (20), llevando al equipo a las finales del 99 y colocándose como el 4º máximo anotador de la franquicia.

11 de julio de 2011

Los números que faltarían por retirar en la NBA (I)

Alejandro Díaz Triguero
Comienza el verano y como es más que previsible que tengamos "lockout", os presento un repaso de qué franquicias aún deben hacer sus deberes para honrar a los grandes jugadores de su historia. Como sabréis, los equipos NBA suelen premiar la labor de jugadores, entrenadores o miembros destacados de la franquicia (periodistas, locutores) con la retirada de un "banner" (estandarte) conmemorativo. Con los jugadores se opta por la retirada de su dorsal, de forma que ningún otro jugador volverá a llevar ese número. Pero hay algunos equipos que no han premiado del todo a sus leyendas. Ahí va la primera parte:

ATLANTA HAWKS
Números retirados: Bob Pettit (9), Dominique Wilkins (21), Lou Hudson (23) y Jason Collier (30).

Atlanta hizo justicia con los tres jugadores más importantes de la historia de esta franquicia, además de con el fallecido Jason Collier. Sin embargo, es bastante deficitario en este aspecto, puesto que situar el listón a la altura de esas tres leyendas es hacer muy difícil el ver el número de otro jugador retirado. Por lo pronto, resulta difícil concebir a los St. Louis Hawks de los 50 (dos finales perdidas y un título en el 58) sin la presencia de Cliff Hagan. El alero era el segunda espada de Pettit en aquel equipo y acumula con la camiseta de los Hawks 5 presencias en el All-Star Game, dos veces incluído en el segundo mejor quinteto y es miembro del Salón de la Fama. Además, es el 4º en la lista de anotadores de la franquicia, 5º en partidos, 6º en minutos y 7º en rebotes, todo esto en 10 años al servicio de la franquicia. A punto de cumplir 80 años, su número 16 (el que utilizó la mayor parte de sus años allí), debería ser retirado.

Además de Hagan (el caso más claro), hay otros dos jugadores de la tercera etapa de esplendor de Hawks (mediados y finales de los 80) que podrían verse recompensados. Junto a Dominique brillaban en aquel equipo sus dos pívots, Kevin Willis y Tree Rollins. Willis en sus 9 años en el equipo llegó a ser All-Star y formar parte del tercer mejor quinteto de la NBA. Es líder en rebotes ofensivos y defensivos, 3º en la lista de totales, 4º en partidos disputados, 5º en minutos y 6º en puntos. Rollins disputó 11 temporadas como un Hawk, lidera a la franquicia en tapones, es 2º en partidos y rebotes defensivos, 3º en rebotes ofensivos y porcentaje de tiros, 5º en rebotes totales y 7º en minutos disputados. Sus números (42 y 30) también podrían subir al techo de su pabellón.

Por último, queda la duda de si otros jugadores como Pete Maravich, Dikembe Mutombo y sobretodo Doc Rivers (8 temporadas, All-Star, líder en asistencias y 3º en robos) también podrían verse homenajeados.

BOSTON CELTICS
Números Retirados: R. Parish (00), D. Johnson (3), B. Russell (6), J. White (10), B. Cousy (14), T. Heinsohn (15), S. Sanders (16), J. Havlicek (17), D. Cowens (18), D. Nelson (19), B. Sharman (21), E. Macauley (22), F. Ramsey (23), S. Jones (24), K.C. Jones (25), C. Maxwell (31), K. McHale (32), L. Bird (33), R. Lewis (35). Además, el 2 retirado a Red Auerbach como entrenador y el banner con el apodo de Jim Loscutoff, "Loscy", por petición propia del jugador de no retirar su número.

En una franquicia como los Celtics, cuya exitosa historia se ha escrito desde mediados de los 50 hasta ahora, era fácil caer en el error de no honrar a todos los jugadores. Sin embargo, sí que han sabido premiar a todas las generaciones de grandes jugadores, por lo que es difícil encontrar algún tipo de fallo. Tal vez sólo un debe, la no presencia en esa lista de Danny Ainge. El escolta mormón fue parte del quinteto titular de los Celtics campeones en 1984 y 1986 y disputó 8 temporadas en el equipo. Viendo que casi todos los jugadores de la década de los 50 y 60 tienen su número retirado, no estaría mal que el 44 de Ainge también lo fuera.

CHARLOTTE BOBCATS

Como franquicia desde 2005, aún no hay motivos para retirar el número a ningún jugador.

CHICAGO BULLS
Números retirados: Jerry Sloan (4), Bob Love (10), Michael jordan (23), Scottie Pippen (33). Además, las letras PJ en honor a Phil Jackson.

Para hablar de esta situación y los Bulls hay que distinguir dos etapas en la franquicia: antes de 1984 y después de 1984 (llegada de Jordan). Antes de 1984 los Bulls eran una franquicia que alternaba buenas actuaciones en Playoffs con desastrosas temporadas regulares. De esta época pertenecem Sloan y Love, pero destacaba otro jugador incluso por encima: Norm Van Lier. Fallecido en 1989, Van Lier disputó 6 temporadas y media con los Bulls, en las cuales siempre fue incluído en alguno de los mejores quinteto defensivos, fue tres veces All-Star y formó parte del segundo mejor quinteto NBA. Es 3º de la franquicia en robos y asistencias, 5º en minutos y 9º en aistencias. Aunque llevó el número 23 su primera media temporada, luego portó el número 2 las seis restantes. Aunque ya haya fallecido, merece el homenaje que no le dieron en vida los Bulls.

Habría también que plantearse hasta qué punto un equipo con 6 anillos sólo tiene a dos jugadores de aquella etapa con su número retirado. Sin llegar a alcanzar grandes logros, no estaría mal que el equipo se plantease alguna retirada de dorsales a jugadores como Ron Harper, Toni Kukoc, Dennis Rodman, Horace Grant, Bill Cartwright, John Paxson u otros que no formaron parte de aquellos equipos, como Artis Gilmore o Chet Walker.

CLEVELAND CAVALIERS
Números retirados: Bingo Smith (7), Larry Nance (22), Mark Price (25), Austin Carr (34), Nate Thurmond (42), Brad Daugherty (43)

Por mucho que sea uno de los grandes de la historia, destaca que Thurmond, que sólo jugó dos temporadas en los Cavs, tenga su número retirado. Por lo tanto, es difícil adiviniar el criterio que sigue una franquicia cuya etapa más gloriosa terminó el pasado verano con la salida de Lebron James. De los jugadores que más han aportado a la poco exitosa historia de esta franquicia, John Williams (Hot Rod) es quien presenta números susceptibles de merecer un homenaje. Disputó nueve temporadas en los Cavs, los que le sirvió para ser 2º en la lista histórica de Cavs en tapones y rebotes ofensivos, 3º en rebotes totales y minutos, 4º en rebotes defensivos y partidos, 6º en robos y 7º en minutos, formando parte del equipo que disputó el título de la conferencia Este a los Bulls en 1992. Llevó el número 18.

DALLAS MAVERICKS
Números retirados: Brad Davis (15) y Rolando Blackman (22)

Otra de las franquicias de corta vida y cuyos mejores años han sido recientes (o actuales). Descartando que le retiren el número a Toni Braxton por romper aquella triple J de mediados de los 90, hay dos jugadores cuya aportación a la franquicia está casi a la altura de Davis y Blackman. Uno de ellos es Derek Harper (dorsal 12), que lidera a la franquicia en asistencias y robos, es 3º en partidos disputados y minutos y 4º en puntos. En 11 temporadas y medias formó parte en dos ocasiones del segundo mejor quinteto defensivo de la NBA y fue el base titular de la primera etapa grande de la franquicia. El otro es Mark Aguirre (24), más conocido por sus años en Detroit y cuya salida no fue todo lo buena que se esperaba. Disputó siete temporadas y media que le sirvieron para ser el tercer máximo anotador de la historia de la franquicia, 6º en rebotes y minutos y 7º en partidos, siendo tres veces All-Star.

DENVER NUGGETS
Números retirados: Alex English (2), David Thompson (33), Byron Beck (40), Dan Issel (44)

Complicado encontrarle peros a las decisiones en este sentido de los Nuggets. Todos los grandes jugadores de su historia están ahí reflejados, aunque podríamos buscar alguna reivindicación con Fat Lever (dorsal 12): 6 temporadas, líder en robos, 2º en asistencias, 7º en puntos, 8º en rebotes, dos veces All-Star y miembro del segundo mejor quinteto en el 87 y del segundo mejor quinteto defensivo en 1988. Tal vez, por rizar el rizo, también entrarían Kiki Vandeweghe o Dikembe Mutombo.

DETROIT PISTONS
Números retirados: J. Dumars (4), D. Rodman (10), I. Thomas (11), V. Johnson (15), B. Lanier (16), D. Bing (21), B. Laimbeer (40), además del número 2 en honor a Chuck Daily.

Con la retirada del dorsal a Dennis Rodman se suplía la mayor injusticia en este sentido para los Pistons. De la etapa en Fort Wayne se echa de menos a George Yardley (dorsal 12), un pionero en los años 50 y que ayudó a disputar dos Finales a mediados de los 50. Fue 5 veces All-Star y formó parte del mejor quinteto de la NBA en 1958, año en que lideró la NBA en puntos. Ya fallecido, sería una buena idea para rememorar los primeros éxitos del equipo.

GOLDEN STATE WARRIORS
Números retirados: W. Chamberlain (13), T. Meschery (14), Al Attles (16), R. Barry (24), N. Thurmond (42).

Los Warriors, la única franquicia sobreviviente a la primera temporada NBA junto a Knicks y Celtics, divide su historia en 4 momentos: la primera etapa, representada por Chamberalin y Meschery; la de los 70, con Attles, Barry y Thurmond; el Run TMC de principios de los 90 y el "We Believe" de 2007. De esta última, por reciente y efímera, se descarta que algún jugador pase a la historia del equipo. Pero de aquel equipo entrenado por Don Nelson a principios de los 90, ningún jugador tiene su número retirado. Destaca Chris Mullin (17), líder de la franquicia en partidos jugados y robos, 2º en minutos y 4º en puntos y asistencias. Hardaway (10) es 2º en asistencias, 3º en robos y 10º en puntos. Richmond jugó menos temporadas y su impacto en la franquicia fue menor. Hardaway en 5 años y medio fue tres veces All-Star y formó parte del segundo y tercer mejor quinteto de la NBA. Mullin, que disputó 13 temproadas en el equipo, fue 5 veces All-Star y estuvo 4 veces en alguno de los mejores quintetos del año, siendo parte del mejor en 1992.

Más incompresible resulta que Paul Arizin (11) no tenga su número retirado. Otro de los grandes pioneros de la NBA en los 50, es el tercer máximo anotador de la franquicia y en minutos jugados, 4º en partidos y 5º máximo reboteador, fue 10 veces All-Star (MVP en 1952), campeón en el 56, lideró la NBA en puntos en el 52 y 57 y está considerado como uno de los 50 mejores jugadores de la historia y Hall of Fame desde 1978. También destaca que su compañero en aquel equipo campeón, Neil Johnston, no tenga su número 6 retirado tras 8 temporadas en el equipo, 6 veces All-Star y 4 veces en el mejor quinteto de la NBA.

HOUSTON ROCKETS
Números retirados: C. Drexler (22), C. Murphy (23), M. Malone (24), H. Olajuwon (34), R. Tomjanovich (45).

Podrían centrarse algo más en los anillos de los 90, con jugadores como Kenny Smith o Mario Elie, pero sobretodo no se entiende que Elvin Hayes no tenga su dorsal 44 retirado. En los Rockets, tanto en San Diego como en Houston, disputó 7 temporadas en dos etapas distintas. Se retiró como el 4º máximo anotador de la franquicia, 2º máximo reboteador, 5º en minutos y 7º en partidos. Fue cuatro veces All-Star como jugador del equipo, lideró la NBA en puntos en su año de novato y fue seleccionado como uno de los 50 mejores jugadores de la Historia y Hall of Fame, eso sí, mayormente por sus años como jugador de los Bullets.

PD: Sólo se nombran los números retirados a jugadores o entrenadores. En los días posteriores continuará la serie con dos episodios más.

PD2: Se agradecería cualquier sugerencia o crítica hacia los nombres expuestos o hacia alguno que no esté presente, así como si alguien sabe los motivos por los que no estén estos números retirados.

29 de junio de 2011

La selección canadiense del futuro

Alejandro Díaz Triguero
Toda las referencias al baloncesto canadiense atienden al nombre de Steve Nash. Con el base dos veces MVP retirado de la selección desde hace varios años, otros jugadores han ocupado el liderazgo del equipo canadiense en las últimas grandes citas. Destaca Carl English, el escolta de Joventut de Badalona durante la temporada pasada, que ejercía como anotador exterior en un equipo poco acostumbrado a los éxitos. Junto a él, los últimos años Canadá ha dado algunos nombres NBA, sobretodo en los puesto interiores, como Joel Anthony  y Jamal Magloire, además del haitiano Samuel Dalembert, críado desde adolescente en Canadá, o Andy Rautins (ex de Syracuse).

La NBA prepara la próxima temporada el desembarco de dos de los jugadores más representativos de la próxima camada de estrellas canadienses que, quién sabe, pueden vivir su particular etapa dorada similiar a la vivida por el baloncesto español.

El primero de ellos es Tristan Thompson, flamante número cuatro del último Draft y que, "lockout" mediante, jugará en los Cleveland Cavaliers. Thompson disputó la pasada temporada en la Universidad de Texas tras una gran etapa de instituto, que lo situó entre los mejores reclutamientos del año. Después de mostrar ser un gran reboteador y un buen intimidador, Thompson (13'1 puntos, 7'8 rebotes y 2'4 tapones con los Longhorns) decidió dar el salto a profesionales. Junto a él, su compañero en Texas también fue drafteado, Cory Joseph, este como número 29 por los San Antonio Spurs. Llamado a ser el base suplente de Tony Parker, Joseph promedió en Texas 10'4 puntos, 3 asistencias y 3'6 rebotes. Ambos jugadores son nacidos en 1991.

Existe otro grupo de jugadores prometedores que ya disputaron la pasada temporada en la NCAA en universidades de gran nivel. Uno de ellos es Kris Joseph (1988), que este año ha promediado 14'3 puntos y 5'2 rebotes con los Orange de Syracuse y que continúa una gran proyección que le lleva a ser uno de los jugadores a seguir el próximo año. Otra de las canteras del baloncesto canadiense en la NCAA es Gonzaga. En la Universidad de Spokane juegan dos canadienses: Kelly Olynyk y Robert Sacre. Olynyk (1991), que ya disputó el Mundial 2010 con Canadá, es un ala-pivot de 2'13 con muy buena mano, aunque aún le falta progresar en varios aspectos, como la defensa. Sus números (5'8 pts, 3'8 rebs y 44% en tiros de 3) prometen una explosión en su tercer año. Robert Sacre (1989) ha promediado 12'3 puntos y 6'3 rebotes como pívot titular los Bulldogs. Con 7 pies, Sacre es fuerte, con buena mano y que se espera sea la principal referencia ofensiva de Gonzaga el próximo año tras la salida de Aaron Gray.

Sacre (izq) y olynyk (dcha)
Otro de los nombres destacados del baloncesto canadiense que disputan la NCAA es Andrew Nicholson (1989), que viene de promediar 21 puntos y 7 rebotes en St. Bonaventure, formando parte del mejor quinteto de una conferencia prestigiosa como es la Atlantic 10. Otro jugador con una gran temporada en NCAA es Dwight Powell (1991), que en su primer año con Stanford ha llegado a formar parte del mejor quinteto de novatos de la Pacific 10 con 8 puntos y 5 rebotes de media, otro alero de 2'08, como Nicholson, aunque más interior.

Y lo mejor de todo les viene desde abajo. El próximo año tendremos en algunos de los mejores programas NCAA a varios jugadores canadienses con vitola de promesas. El que más promete de todos ellos es Mick Kabongo (1992), el base de origen africano, que jugará la próxima temporada en Texas. Muy rápido, de brazos largos y bastante envergadura, Kabongo llegará para sustituir a Joseph en el equipo. Es posiblemente el canadiense de mayor talento el próximo año. Otro que jugará en Texas es Kevin Thomas (1992), alero de 2'04 que, al igual que Kabongo, disputó esta primavera el Jordan Brand Classic. En esa cita también estuvieron las otras dos perlas canadienses, Kyle Wiltjer (1992, hijo del ex-jugador del Barcelona en los 80), un ala-pívot duro que jugará en Kentucky, y Khem Birch (1992), un alero alto, probablemente el de más proyección de todos, que ha firmado por Pittsburgh. Tanto Birch como Wiltjer y Kambongo también estuvieron en el McDonalds All-American. Kevin Pangos (1993), base, será freshman y compañero de Sacre y Olynyk en Gonzaga.

Y todo esto tiene un broche de lujo con Andrew Wiggins (1995), que estuvo presente en Jordan Brand y al que se le coloca como uno de los mejores jugadores en su promoción (2014). Podrá jugar tanto de escolta como alero y destaca por un físico privilegiado, a la espera de que, con sólo 16 años, mejore sus carencias. 

Desde el día 30 de Junio tendrá lugar en Letonia el Campeonato del Mundo Sub-19, donde sólo estará presente de toda esta lista Kevin Pangos y donde destaca el gigante (7'4'') Sim Bhullar. A la espera de la progresión de todos ellos y del compromiso que adquieran en el futuro, no es de extrañar que en un plazo de 5 años veamos a la selección canadiense luchar por lo máximo en las competiciones.

24 de junio de 2011

Draft 2011: baile de movimientos y Rudy Fernández a Dallas

Alejandro Díaz Triguero

A la espera de que pueda haber temporada NBA o no, la noche del Draft resultó ajetreada en cuanto a movimiento de traspasos de elecciones del Draft. Además, se dieron lugar algunos traspasos con nombres importantes de la Liga, como el que ha llevado a Rudy Fernández a los campeones Mavericks. A continuación, un análisis de qué equipos ganan y quienes pierden:

GANAN

- Utah Jazz: con Kanter se hacen con un pívot con tamaño, buena capacidad de anotación y un gran potencial (18 años). Surge la duda de su físico tras un año sin jugar y de cómo se adaptará a la exigencias de NBA. Buena piedra sobre la reconstrucción. Con el 12 no pudieron hacerse con Fredette, pero con Alec Burks se llevan al mejor escolta de esta generación, una de las posiciones más necesitadas del equipo.

- Charlotte Bobcats: con la salida de Stephen Jackson y Shaun Livingston, estaba claro que irían a por un jugador como Kemba Walker, que pudiera alternar los puestos de base y escolta. Se llevan a uno de los mayores talentos de este Draft, del que todo el mundo duda si no le perjudicará su altura. Por otro lado, con Biyombo (el jugador por el cual realizaron el traspaso) adquieren potencial defensivo, un jugador llamado a taponar y defender y del que en ataque sólo puede mejorar.

- Washington Wizards: dos jugadores para ocupar los puestos de alero o ala-pívot como Vesely y Chris Singleton. El checo, muy limitado en el lanzamiento, es un portento físico, un jugador que les ayudará mucho en el rebote y la defensa y que puede ser letal jugando cerca del aro. Singleton era el mejor defensor disponible en el Draft y tiene más recursos ofensivos. Además, en el 34 consiguieron a Shelvin Mack, una de las estrellas de los dos últimos Torneos de NCAA, que les asegura un base suplente a John Wall.

- San Antonio Spurs: consiguieron los derechos de Kawhi Leonard y el letón Davis Bertans a cambio de George Hill. Con su elección consiguieron al suplente de Tony Parker, el canadiense de 19 años Cory Joseph. Leonard encaja en el sistema de Popovich a la perfección. Es un alero alto, reboteador, que puede anotar cerca del aro, lanzar de fuera, con buen manejo de balón... Además, adquieren a un tirador como Bertans para que madure en Europa.

- New Jersey Nets: en el intercambio de picks con Boston eligieron a MarShon Brooks, un escolta anotador de estilo parecido a Kobe Bryant que ya ha asombrado este año con un partido de 52 puntos. Les hacía falta un anotador y han adquirido a lo mejor que había disponibles. En un traspaso con Minnesota vía Miami adquieren los derechos de Bogdanovic, que jugará al menos dos temporadas en Europa. También eligen a Jordan Williams, un alero alto que ha brillado en Maryland, con buen lanzamiento y buen rebotador, que les puede venir muy bien para reforzar el banquillo.

PIERDEN

- Toronto Raptors: les hacía falta un pívot y fueron a por Valanciunas en el 5º puesto. El lituano, que pienso es un jugador de gran proyección y que puede acabar siendo muy importante, no jugará hasta 2013 en la NBA debido a su cláusula con su actual club, el Lietuvos Rytas. Su elección podría servir para sacar a Bargnani del puesto de pívot, pero para cuando llegue puede que ni el italiano siga en plantilla. 

- New York Knicks: no porque Iman Shumpert y Josh Harrelson no les sirva, si no porque existían mejores opciones. Si buscaban un defensor, Singleton lo podría hacer frente a aleros altos, mientras que Shumpert apenas pasa del 1'95. Harrelson, cuya elección la obtuvieron a cambio de un millón de dólares, es un fajador con buena mano y buen instinto reboteador, pero tal vez podrían haber optado por Keith Benson.

INCÓGNITAS

- Cleveland Cavaliers: con Kyrie Irving parecen haber acertado del todo y con Thompson, la gran sorpresa de la noche, se aseguran poder contar desde ya con él. La duda es ver si el canadiense podrá encajar en la plantilla actual o si tendrán que buscar una salida para gente como Hickson o Varejao. Siguen sin tener un 5 puro. Traspasaron los derechos de Justin Harper que podría haber sido titular incluso desde el primer día y consiguieron a Milan Macvan, el serbio, que parece estancado en su progresión y que supone una duda.

- Golden State Warriors: el equipo ahora de Mark Jackson parece dispuesto a no perder su seña de identidad. Con el 11 eligieron a Klay Thompson, uno de los mejores anotadores y tiradores del Draft (hijo del mítico Mychal Thompson) para formar un juego exterior letal con Curry y Ellis. Posteriormente se hicieron con Charles Jenkins, otro escolta anotador, por lo que se encuentran con exceso de jugadores en los puesto de escolta y alero y de similares características, trabajo difícil para un entrenador novato. Por último, consiguieron los derechos de Jeremy Tyler, que resulta una incógnita total pero que va encaminado también a un juego rápido.

Para terminar, apuntar que Rudy Fernández ha sido traspasado a los Dallas Mavericks en un traspaso a tres bandas entre Denver, Portland y Dallas. Los dos primeros realizan un intercambio de bases entre Andre Miller y Raymond Felton, Blazers recibe el pick 57 de Dallas, Denver el número 26 de Dallas y los Mavs se hacen con Rudy, que parece está pensado sea escolta titular y los derechos del finlandés Petteri Koponen. Otro "español" como Nikola Mirotic fue seleccionado en el puesto 23, posición que tras varios traspasos irá a parar a Chicago Bulls.

23 de junio de 2011

Previo NBA Draft 2011

Alejandro Díaz Triguero
La ceremonía del Draft de este año, a celebrar en la cancha de los New Jersey Nets, en Newark, viene marcada por la posibilidad de lockout que asola la NBA de cara a la próxima temporada. De esta manera, han sido muchos los jugadores que han decidido mantenerse una temporada más en NCAA antes de probar suerte en la NBA. Por lo tanto, ausencias destacadas de jugadores llamados a ocupar las zonas más altas, como John Henson o Harrison Barnes, Jared Sullinger o Perry Jones, entre otros. Bajo esta amenaza de un año sin temporada NBA cobran peso los jugadores europeos, los cuales aún están bajo contrato en vigor y podrían sin problemas disputar la próxima temporada en sus clubes actuales. A continuación, un análisis de cómo podría desarrollarse el Draft esta madrugada, analizando las posibles elecciones de cada equipo.

1.- Cleveland Cavaliers: los Cavs tienen clara su estrategia e irán a por un base y un hombre alto. Viendo las posibilidades en cada posición, parece más lógico apostar por en este número 1 por Kyrie Irving, el base de Duke. Irving, a pesar de su lesión, ha demostrado en poco más de un decena de partidos que tiene madurez suficiente para ser desde ya jugador NBA. Rápido, con buena dirección del juego, anotador, es la pieza clave para iniciar la reconstrucción en Ohio.

2.- Minnesota Timberwolves: David Kahn ya ha declarado que, a pesar de la llegada de Ricky, si Irving llega libre al número 2 lo seleccionarán. Como eso parece más improbable, Wolves juegan con 3 opciones: la primera coloca a Derrick Williams, a priori el rival de Irving, como su elección. Williams reforzaría las posiciones de 3 y 4 y daría profundidad de banquillo. La segunda posibilidad gana más fuerza con el paso de las horas y supondría la elección de Enes Kanter. El turco supliría una posición deficitaria en Minnesota como es la de pívot, con un jugador prácticamente desconocido del que sólo tenemos imágenes de un entrenamiento realizado con Tim Grover en Chicago. La tercera opción sería traspasar el número 2 o los derecho del jugador elegido a cambio de algún veterano y/o alguna elección más baja para los puestos de escolta.

3.- Utah Jazz: al igual que Cleveland, Utah buscará un base y un pívot para sus dos elecciones en puestos de lotería. Con el 3, sin contar con Irving, suena con fuerza dos opciones: Kanter y Brandon Knight. Los Jazz prefieren al turco por delante de Valanciunas y, en el caso de que saliera elegido antes, irían a por Knight para suplir el puesto de base. Knight complementaría a Devin Harris, bien como suplente o bien actuando de escolta los minutos que compartan en pista.

4.- Cleveland Cavaliers: elegido Irving como base en la primera elección, quedaría por cubrir el puesto de pívot. Kanter es difícil que llegara al 4, pero sería el elegido en el caso de caer. Si no, irían a por Jonas Valanciunas, el pívot lituano del Lietuvos Rytas. A pesar de que surgieron sus problemas contractuales (una cláusula de tres millones de euros), el jugador ha afirmado que eso no supondrá ningún problema. Con 19 años, tiene mucha proyección por delante, es ágil, rápido para su altura y con un buen lanzamiento de 4 ó 5 metros. Tardará en explotar.

5.- Toronto Raptors: comienzan a surgir las variables. Viendo cuáles serán las posibilidades anteriores, si Brandon Knight llega libre será su primera elección para reforzar la posición de base y buscar un posible traspaso de Calderón. En el caso de que sean los Jazz quiénes apuesten por el base de los Wildcats, Kanter iría a Cavs y Toronto seleccionaría a Valanciunas para poder sacar a Bargnani de la posición de 5. La progresión de Ed Davis podría abrir la puerta a otro base como Kemba Walker, que no supondría la salida de Calderón.

6.- Washington Wizards: con las posiciones interiores bien cubiertas y el puesto de base asegurado para muchos años, los Wizards posiblemente apuesten por el checo Jan Vesely. Alero alto, comparado en ocasiones con Kirilenko, Vesely les aportará defensa y rebote, mucho físico pero poca capacidad de juego exterior. Buen complemento para Rashard Lewis.

7.- Sacramento Kings: otro equipo con varias dudas. Suenan mucho Kemba Walker y Jimmer Fredette, dos bases que reforzarían una de las posiciones más débiles de la plantilla. El problema es que ninguno ha demostrado ser un base puro y podrían solaparse con Tyreke Evans y Marcus Thornton. Fredette gustó mucho en los workouts y encajaría con el juego rápido y ofensivo de Sacramento. Si se desestima esta opción, apostarán por Kawhi Leonard, un alero alto con buen manejo de balón, buen reboteador y buen defensor, tal vez más limitado en el lanzamiento. Aportaría el rol de alero polivalente que no cumple del todo Casspi o Green.

8.- Detroit Pistons: si llegara libre a este puesto, la elección podría ser Leonard, pero con la esperada vuelta de Jerebko podría no ser tan necesario. Parece que Detroit es de los pocos equipos que mantienen la fe en Biyombo, donde tendría el mejor profesor posible en Ben Wallace. El congoleño vendría a reforzar el juego interior y complementarse con Greg Monroe, liberándole de peso defensivo. Si Biyombo termina sin convencerles, podrían ir a por Tristan Thompson. El canadiense es un gran reboteador, con muchos más recursos ofensivos que Biyombo, más cercano a lo que es Monroe. Con el ex de Georgetown formarían una enorme pareja 4-5 de futuro.

9.- Charlotte Bobcats: otro equipo necesitado de todo. Entran en la baraja muchos nombres: Walker, Leonard, Thompson, Alec Burks, Chris Singleton o Marcus Morris. Este último podría tener muchas opciones, por suponer el mejor ejemplo de jugador interior madurado y que aporta desde el primer día en todo. Alec Burks lleva sonando mucho tiempo, aunque perdió peso en los workouts. Les vendría bien un jugador de su perfil, escolta anotador y con buena capacidad física.

10.- Milwaukee Bucks: no elegirán ni un base ni un pívot. Descartados por tanto este grupo, parece que podrían decantarse por un 4 más defensivo o un exterior que pueda anotar. Pueden ir a por Biyombo o bien Burks o Klay Thompson, el escolta de Washington State. Thompson es un anotador puro, una pequeña versión de Reggie Miller que sería letal con espacios, acostumbrado a buscarse sus propios tiros. Aunque físicamente no es un portento, es rápido y habilidoso en la penetración.

11.- Golden State Warriors: el espíritu del equipo de Oakland llama a la elección de K. Thompson o Burks. Lo cierto es que estos dos podrían ocupar la posición de alero y estaríamos ante una nueva versión del Run TMC de principios de los 90. Si es así, bienvenido sea, aunque si quieren reforzar una plantilla en crecimiento les vendría mejor cualquier interior que quedara libre a estas alturas con capacidad de anotar: Morris o T. Thompson.

12.- Utah Jazz: con la elección de Kanter en tercera posición, los Jazz irán a por un exterior. Suenan dos nombres sobre el resto: Walker y Fredette. El mormón es un sueño para la grada y resultaría un reclamo para el público, además de un producto de la tierra. Walker encaja menos en la personalidad de la franquicia, pero supondría la mejor opción tras Fredette. Si ambos salen elegidos antes, Thompson o Burks. Si Jazz eligen a Knight en el tres, aunque Fredette esté libre irán a por un interior. Entonces entrarían los nombres de Markieff Morris (hermano de Marcus) o Chris Singleton, dos jugadores más defensivos.

13.- Phoenix Suns: otro equipo falto de varias piezas. En el juego interior necesitan algo más de talento, por lo que Markieff Morris sería una buena elección. Podría llegar alguna opción por Tristan Thompson, pero si tuvieran la opción de elegir a Fredette irán a por él, además de Kemba Walker. Otro equipo en la órbita de Chris Singleton, que está en un abanico amplio entre el 10 y el 18.

14.- Houston Rockets: llegados aquí y con la calidad de este Draft, pocos nombres quedan de la élite. Prácticamente todo lo que haya llegado de los nombres anteriores les valdría a los Rockets. Algún pívot, bien algún hermano Morris o bien Nikola Vucevic, reforzaría la más que probable baja de Yao. Podría subir la opción de Montejunas, una de las decepciones de los workouts.

Los outsiders: habrá que estar atentos a dónde salgan los nombres de Josh Selby, Kyle Singler, Marshon Brooks, Tobias Harris, Cory Joseph, Chandler Parsons o Travis Leslie, posibles robos. También hay que destacar la presencia de Nikola Mirotic y Xavi Rabaseda, que podrían convertirse en el  15º y 16º jugadores españoles seleccionados en el Draft.

22 de junio de 2011

Historias del Draft (II). Jimmer Fredette, el chico que quiso ser como Stockton

Alejandro Díaz Triguero
La afirmación del título de este artículo es cuanto menos peligrosa si hablamos de un jugador en edad universitaria. Hablar en pasado de la voluntad de un jugador NCAA sin embargo no lo es: muchos quisieron ser como Michael Jordan, muchísimos como Magic, muchísimos jugadores quisieron ganar el título nacional y otros tantos ser el número 1 del próximo Draft. Lo cierto es que sólo unos elegidos al año consiguen los dos últimos retos nombrados y desgraciadamente ninguno consigue los dos primeros. Pero hay un jugador en la NCAA que en etapa de instituto quería ser como John Stockton. Que hoy día, ante el avance incipiente del músculo y la medición del talento de forma paralela a la de los saltos verticales, que un jugador aspire a ser como el mítico base de los Jazz es un honor para el baloncesto. Pero en este caso, este jugador tampoco lo logrará.

La universidad de Brigham Young es conocida por tener el mayor porcentaje de alumnos mormones del país (en torno al 98%). No en vano, esta Universidad fue fundada por el entonces presidente de esta iglesia, Brigham Young, en Provo, una ciudad del sur del Estado de Utah. Hasta ahí fue a parar Jimmer Fredette desde Glen Falls, un pequeño pueblo del norte del estado de Nueva York más cercano a Canadá que a la Gran Manzana. A la universidad donde jugaran Danny Ainge, Steve Trumbo o Shawn Bradley, aterrizó este escolta camuflado en el cuerpo de un base que admiraba a John Stockton. Para hablar del fracaso de Fredette en sus aspiraciones de emular al genio de Spokane hay que hacer referencia a su juego.

Fredette ocupa la posición de base por un aspecto puramente formal. La evolución en su juego desde su año freshman le hace situarse a mitad de camino entre el base director y el letal anotador. En el instituto presentó en su año senior 12 partidos por encima de los 30 puntos y alcanzando los 47 en otro. Sin dejar de ser despreciable sus cifras, no deben ser tomadas demasiado en cuenta visto que no actuaba en un gran instituto. Despreció ofertas de programas más importantes como Utah, Wake Forest, West Virgina o la vecina Syracuse y acudió a la llamada de la universidad mormona.

Lo único en lo que Stockton y Fredette tenían en común antes de entrar en la Universidad era la herencia deportiva de su familia. Al igual que John, cuyo abuelo fue un enorme jugador de fútbol americano, el padre de Jimmer también destacó en fútbol y baloncesto. No en vano, tanto el que fuera base de Gonzaga como Fredette también fueron reclutados en los equipos de fútbol, en Penn State en el caso de Jimmer. Esto explica que, a pesar de su altura, posee un físico espectacular, fuerte y poderoso en el salto, que le hace ser casi letal no sólo en el tiro, si no también en la penetración. Pero se decidió por el baloncesto a pesar de que por su capacidad física podría haber destacado en el deporte de las 100 yardas. Y por supuesto, por una cuestión de fe, su elección sería Brigham Young.

El menor de tres hermanos de una familia de deportistas suele ser quién más atención se lleve, la última esperanza del apellido Fredette para hacerse un hueco en el mundo de la élite deportiva. Con tan sólo 8 años su padre le llevaba a la prisión más cercana para que jugara con los reclusos. Según Jimmer, esta experiencia le hizo curtirse y le hizo más competitivo  Mientras, seguía entrenando con su hermano, que viendo que a esa edad era muy superior a los chicos de su edad jugando al baloncesto, se centró en entrenar su físico, convirtiéndole en una gran corredor de velocidad.

La temporada pasada, durante el Torneo Final, se convirtió en el heredero natural de Stephen Curry para aquellos que aman el juego ofensivo representado por quién menos te lo esperas. Su actuación en primera ronda ante Florida, donde se fue hasta los 37 puntos en la victoria ante los Gators, dejaba al descubierto un jugador de esos a los que ansías ver y buscar por donde sea algún resumen o partido completo. Su progresión en cuanto a números es abismal. Ha pasado de sus 7 puntos en su primera temporada a los 16 del año sophomore, 22 como junior y finalmente 29 este año. Ya el año pasado anotó por encima de 30 puntos en ocho ocasiones y esta temporada ha terminado de explotar su faceta anotadora: 47 puntos ante Utah y 42 ante Colorado State, lanzando por encima del 40% en triples y del 90% en tiros libres.

El chico que soñaba con ser John Stockton parece que ha cambiado de tercio y apunta a otras metas. Ha acabado la temporada como el máximo anotador nacional y elegido unánimemente como el mejor jugador del año. Ha pesar de que no pudo llevar a los Cougars más allá de la tercera ronda, la temporada le terminó por colocar en la estela de las franquicias mejor posicionadas en el Draft. Lo que en un principio parecía que podría ser una elección media de primera ronda ha ido subiendo hasta situarle con opciones de entrar en el Top 10. Ha impresionado en los workouts realizados en Sacramento o Utah, donde lo esperan como agua de Mayo y como un enganche para el público mormón. Junto a su amigo Kemba Walker, con quien compartió concentración con la selección estadounidense el pasado verano, ha sido la gran atracción de la temporada NCAA y una de las grandes dudas en este Draft.

Pero Jimmer es consciente de que para situarse como una estrella de la Liga debe volver a sus orígenes. Esta temporada ha promediado más de 4 asistencias por partido, en un equipo en el que aglutina el 30% de los lanzamientos. Él insiste en que puede ser algo más que un escolta anotador, que puede llegar a ser un gran base de la NBA. Al fin y al cabo, su modelo como jugador es el mejor pasador de la historia de la NBA.

PD: Con este se completa la serie de tres "Historias del Draft". Los próximos post serán una previa y un análisis de la ceremonia.

21 de junio de 2011

Historias del Draft (II). Los horribles inicios de los Jazz

Alejandro Díaz Triguero
Posiblemente, si existe una franquicia fiable hoy día a la hora de seleccionar en el Draft, esa es Utah Jazz. La franquicia viene acertando con elecciones tradicionalmente bajas desde mediados de los 80, obteniendo en puestos fuera de Lotería a jugadores como John Stockton, Karl Malone, Andrei Kirilenko, Paul Millsap, Roney Brewer, etc. Además, las pocas opciones de elegir en posiciones altas se saldaron con buenos resultados (Deron Williams), lo cual ha llevado a que esta franquicia de un pequeño mercado como es Salt Lake City haya logrado mantener la competitividad ante la negativa de muchos jugadores a jugar allí. Pero no siempre fue así.

Habría que remontarse a los inicios de la franqucia en la NBA. Recién aterrizados, los nuevos New Orleans Jazz tuvieron claro que su primera gran estrella debía ser aquel jugador que hizo las delicias de los aficionados a nivel NCAA, Pete Maravich, una leyenda en Lousiana State. Para atraer al mágico jugador desde Atlanta, los Jazz decidieron enviar a Bob Kauffman y Dean Meminger, ambos llegados en el Draft de expansión ese mismo día. Ni Kauffman, que había disputado alguna buena temporada en los Braves, ni Meminger, un marginal de los Knicks campeones en el 73, podían igualarse al talento que supondría la llegada de “Pistol Pete”. Pero la cara oculta de este traspaso fueron las elecciones en el Draft que New Orleans mandó a los Hawks.

Para cuadrar el traspaso se envió la primera elección del Draft que tendrían los Jazz unos meses más tarde. La posición que le tocó a Atlanta fue un número 10 que gastaron en Mike Sojourner, pero por detrás suya aún quedaban por ser elegidos Jamal Wilkes y Maurice Lucas. Otra de las elecciones traspasadas fue el número 1 de 1975, con el que Atlanta seleccionó a David Thompson, a pesar de que el jugador desde el primer momento se decidió por Denver Nuggets, tanto en ABA como en NBA. En ese mismo Draft, New Orleans había traspasado a los Hawks su elección de segunda ronda, con la que Atlanta eligió a Bill Willooughby, un jugador desconocido, pero por detrás suya aún quedaban por salir Gus Johnson y World B. Free. Por último, además de una tercera ronda de 1980, Jazz dejaba a los Hawks una segunda ronda de 1976, elección que posteriormente los Hawks traspasaron a Milwaukee y que serviría a los Bucks para elegir a Alex English. Demasiados nombres ilustres a cambio de un jugador que nunca consiguió meter al equipo en Playoffs, a pesar del impacto que tuvo en la grada.

Pero si hay un movimiento que cambió la historia de la franquicia y posiblemente de la NBA, fue la contratación de Gail Goodrich. El mítico base de UCLA se encontraba en la cuesta final de su carrera, en su segunda etapa con Lakers, cuando en 1976 se convirtió en Agente Libre. Los Jazz decidieron firmarle un contrato por 3 años a un hombre que por entonces contaba con 33 años. En aquel momento, las reglas de la NBA compensaban al antiguo equipo de un jugador veterano con elecciones en el Draft del equipo receptor, en este caso los Jazz. Estas selecciones del Draft incluían la primera ronda del 77, que acabó siendo un número 6 que los Lakers emplearon en Kenny Carr. Justo por detrás, en el número 7, los Nets elegían a Bernard King, los Sonics con el 8 a John Sikma y con el 12 los Celtics a Cedric Maxwell. La siguiente ronda entregada sería la primera del 78, que acabó siendo un número 8 que posteriormente Lakers traspasó a Celtics. Con esta elección Boston eligió a Freeman Williams, que disputó buenas temporadas en Clippers, aunque en ese momento aún estaban disponibles Reggie Theus (2 veces All-Star) o Mike Mitchell (1 vez All-Star, 19’8 puntos de media en su carrera). Además, se incluía una segunda ronda del 80.

Pero sin duda, la elección que pasará la historia será esa primera ronda del Draft entregada en 1979. Los Jazz acumulaban tres temporadas en que ni Goodrich ni Maravich, por problemas físicos, podían hacer cambiar el rumbo de una franquicia acostumbrada a las derrotas y que tuvo su momento culminante en la 78-79, en la que obtuvo el peor récord de la Liga (26-56). Chicago había sido el peor equipo del Este y por aquel entonces, hasta la introducción de la Lotería del Draf en 1985, qué equipo elegía en primera posición se sorteaba con el lanzamiento de una moneda. El lado ganador de la moneda otorgó que el número 1 del Draft del 79 sería, como consecuencia de la contratación de Goodrich, para Los Angeles Lakers, que se decidirían por el base que había guiado a Michigan State al título nacional, Earvin “Magic” Johnson. Como compensación, además de Goodrich, los Jazz recibieron una segunda ronda del 77 de Lakers (que gastaron en Essie Hollins, con James Edwards o Eddie Johnson aún elegibles) y la primera ronda del 78, que acabaría siendo traspasado a Hawks por Joe Meriweather. Vaya siguiendo los nombres en negrita.

Otra de las historias más rocambolescas de los inicios de los Jazz tuvo como protagonista a otro de los más grandes de todos los tiempos, Moses Malone. Años antes de que Utah juntara a dos Malone, (Karl y Jeff), el más grande embajador de ese apellido estuvo a punto de ser jugador de los Jazz. En 1975, ante la cada vez más acusada crisis económica en la ABA, la NBA decidió organizar un Draft Suplementario, en Diciembre, donde resultarían elegidos aquellos jugadores que jugaban en la ABA y que no habían sido elegidos en el Draft de la NBA por estar aún clasificados como “underclassmen”, es decir, que aún no habrían cubierto el ciclo universitario, requisito imprescindible para ser drafteado. Eran 5 los jugadores en esa lista, entre los cuales destacaba Moses Malone, que había dado el salto directamente desde el instituto a profesionales firmando por los Utah Stars en 1974 y vendido a los St. Louis Spirits con la desaparición de los primeros. New Orleans, que había registrado el peor récord de la NBA en su año de debut, tuvo el privilegio de obtener el número 1, con el que seleccionaría a Malone. Sin embargo, el requisito era deshacerse de su primera ronda en el Draft ordinario de 1976. Los Jazz había traspasado esa elección a Phoenix Suns en el traspaso de Near Walk y posteriormente la franquicia de Arizona traspasó esta elección a Buffalo, que acabó seleccionando a Adrian Dantley. Por suerte, el jugador acabó años después en los Jazz para convertirse en su primera gran estrella, aunque su llegada en 1976 habría cambiado la historia. Por lo tanto, sin elección de 1976, los Jazz perdían la de 1977.

Cuando en Junio de 1976 la fusión ABA-NBA iba a producirse, la franquicia se dispuso rápidamente a cerrar la contratación de Moses Malone. Sin embargo, por diferencias económicas con el jugador: “un jugador muy caro y una franquicia muy pobre”, como afirmaba el entonces General Manager de Jazz Sheldon Beychok. Una vez llegada la fusión de las dos ligas profesionales de baloncesto y sin haber llegado Malone a un acuerdo con los Jazz, la NBA decidió realizar un Draft con los jugadores de los dos equipos de la ABA que sobrevivían y que no se unirían a la NBA, Kentucky Colonels y St. Louis Stars, donde jugaba Malone. Como compensación la franquicia recibiría la posibilidad de elegir en el Draft del 77, que meses después perderían en el ya comentado fichaje de Goodrich.

La última gran decepción de los Jazz antes de enderezar el rumbo tuvo lugar en 1982. En esta ocasión, el equipo disponía de la tercera elección en una ceremonia que se esperaba estuviera copada en sus 3 primeras elecciones por James Worthy, Terry Cummings y Dominique Wilkins. Los Lakers habían conseguido años antes la elección de Cleveland y elegía en primera posición y se hicieron con la estrella de North Carolina; San Diego se decidió por Cummings y Utah por Wilkins, que venía de promediar más de 21 puntos y 7 rebotes con Georgia. Wilkins se negó desde el primer día a jugar para los Jazz, por lo que pasado el verano fueron numerosos los equipos que se pusieron en contacto con Utah para un traspaso: los propios Clippers, que ofrecían a Tom Chambers y Sixers, a pesar de que preferían a Cummings. Wilkins seguía negociando por los Jazz y el jugador exigía un contrato de 600.000 dólares por una sola temporada, precio altísimo que Utah no podía ni quería pagar, menos aún por una única temporada. Así que, en septiembre del 82, los Jazz mandaban los derechos de Wilkins a los Hawks, el equipo de la ciudad donde había brillado en la Universidad, a cambio de John Drew (un jugador veterano de más de 20 puntos por partido y varias veces All-Star) y Freeman Williams (que ya había formado parte del traspaso de Pete Maravich). Junto a esto, se habló de una "considerable suma de dinero", que se rumoreaba podía llegar al millón de dólares, más necesarios aún en una franquicia al borde de la bancarrota. Se esfumaba la opción de ver a Wilkins y Dantley juntos.

En tercera ronda de ese mismo Draft los Jazz pescarían a Mark Eaton en tercera ronda y poco a poco enderezarían el rumbo con la llegada dos y tres años después de Stockton y Karl Malone.


PD: la primera entrega de la serie de "Historias del Draft", podéis leerla aquí. 

20 de junio de 2011

Historias del Draft (I). Las lágrimas de Rashard Lewis

Alejandro Díaz Triguero
En 1998 el salto a profesionales directamente desde el instituto era una acción que aún no se encontraba en el auge que viviría el primer lustro del siglo XXI. En ese año, durante la ceremonia del Draft celebrada en el General Motors Place de Vancouver (Canadá), un joven recién salido del instituto esperaba ansioso a que su nombre sonara entre los mejores jugadores. Ese chaval con cara de niño era Rashard Lewis.



Lewis era junto a Al Harrington los únicos jugadores en edad de instituto que se preveía alcanzaran la NBA ese año por la vía del Draft. Rashard había crecido en el área metropolitana de Houston tras mudarse con su familia desde Pineville, un pequeño pueblo cercano a Batoun Rouge, en las tierras inundadas por el río Red, el Mississippi y el Ouachita. En la ciudad de la NASA, el joven Rashard y su hermana gemela Kristen crecieron idolatrando a Sam Cassell, Hakeem Olajuwon, Robert Horry, Clyde Drexler o Charles Barkley, en los años dorados del retiro en forma de tregua de Michael Jordan.

Emulando a sus ídolos, Rashard y Kristen jugaban al baloncesto en el Alief Elsik High School, a las afueras de Houston, donde llegó a coincidir con Beyoncé Knowles, un par de años más joven. En su última temporada en el equipo, el alero de 2’08 había destacado con promedios de 28’2 puntos, 12’4 rebotes, 5 tapones y más de 4 robos, siendo elegido como All-American junto a los mejores jugadores de instituto de ese año, que incluían a Al Harrington, Stromile Swift, Quentin Richardson o Tayshaun Prince, entre otros. Todos los ojeadores de numerosas universidades habían intentado reclutarlo, pero lo que más le interesaba a Rashard era la presencia de los ojeadores NBA, que no quitaban el ojo de encima a ese alero con altura de pívot y tiro de escolta.


Así que el chaval decidió dar el salto directamente a la NBA, sin pasar por ninguna Universidad. En los entrenamientos privados disputados las fechas antes del Draft, Lewis había convencido a todos los equipos que le habían convocado. Fue tal el impacto que produjo en los General Managers, que la NBA decidió otorgarle una invitación a la Green Room (Zona VIP) del General Motors Place, la por entonces cancha de los Grizzlies. Llegado a la ceremonia, David Stern reunió a los jugadores invitados a la zona más elitista del aquel día y se hicieron la foto de rigor: Lewis posaba sonriente, impecable traje beige, camisa blanca y corbata de dudoso gusto, junto al resto de invitados: Olowokandi, Bibby, LaFrentz, Pierce, Nowitzki, Traylor, Jason Williams.

La esperanza de Rashard Lewis pasaba por el equipo de su ciudad, Houston Rockets, que además de su elección en el puesto 14, poseían otras dos más en los puestos 16 y 18, obtenidas de los Raptors gracias al traspaso del veterano Kevin Willis. Lewis, que esperaba salir elegido en los puestos de Lotería, tenía el convencimiento de que el equipo de su ciudad apostaría por él. Tras la elección de Keon Clark por los Magic, David Stern subía al estrado a anunciar quién sería el primer jugador seleccionado por los Rockets. El nombre que se oyó en la sala fue el de Michael Dickerson, el talentoso escolta de los Wildcats de Arizona. La Green Room cada vez estaba más vacía, pero tras oírse el nombre de Matt Harpring, volvía a ser el turno de los Rockets y, una vez más, sonaba un nombre distinto: Bryce Drew, el combo guard de Valparaiso. A Lewis le quedaba una única opción, el número 18, con el que los Rockets decidirían elegir a Mirsad Turkcan, el pívot turco de origen serbio, por aquel entonces en Efes Pilsen. A partir de ahí, las elecciones pasaban y Rashard seguía allí sentado, junto a su familia y su representante. En un momento de la ceremonía, Rashard se levantó y corrió fuera de la sala.

Llegó a los baños del pabellón y en aquel momento de soledad, aquel jugador de baloncesto con cara de niño rompió a llorar. Sabía que en el gimnasio de su instituto habían colocado una pantalla gigante para ver a su compañero ingresar en la élite del baloncesto mundial por la puerta grande. El único rastro de su amigo eran las constantes imágenes que empleaba la TNT en recordar que, alcanzado ya el final de la Primera Ronda, su nombre aún no había sonado. El momento que el chaval había soñado llegó con la tercera elección de la Segunda Ronda, cuando los Seattle SuperSonics apostaron por él. Al sonar su nombre, todo el público rompió a aplaudir. Se puso en pie y comenzó a abrazar a su madre, sus hermanos, su agente y a todo el que se le acercaba. Con los ojos llenos de lágrimas, se colocó de la mejor manera posible la gorra verde de su nuevo equipo y subió al estrado. A aparecer en escena, los aplausos del público se convirtieron en una ovación casi a la altura de la registrada por Mike Bibby más de una hora antes, mientras no paraba de secarse las lágrimas. Dio la mano al directivo de los Grizzlies encargado de recitar las elecciones en la segunda ronda y se retira, en este caso a la entrevista de rigor con Craig Sager, junto a su madre, en los que afirmaba, entre sollozos y la voz entrecortada, que jugar en la NBA era un sueño, fuera donde fuera.

A los jugadores elegidos por la franquicia pareció caerles una maldición desde aquel día. Michael Dickerson, tras salir traspasado, comenzó una etapa brillante en Vancouver que finalizó drásticamente después de numerosas lesiones de rodilla, jugando 10 partidos en sus dos años con el equipo en Memphis y retirándose en 2003 a los 27 años. Bryce Drew pasó sin pena ni gloria en los dos años con los Rockets en una de las peores parejas de bases que se recuerdan en la NBA junto a Brent Price. Abandonó la NBA en 2004 tras pasar por Bulls y Hornets, retirándose del baloncesto en activo en el Pamesa Valencia, a los 30 años. Turkcan ni siquiera llegó a jugar con los Rockets, siendo traspasados sus derechos a los Sixers y de ahí a los Knicks, con los que jugó 7 partidos antes de ser de nuevo traspasado, esta vez a los Bucks, donde disputó 10 encuentros. Un total de 90 minutos, antes de regresar a Europa y gozar de una carrera lejos de la élite europea.

Rashard Lewis nunca olvida aquel día. 13 años después aún sigue acordándose de cómo su nombre era olvidado, cómo otros jugadores aparecían antes que él ante los televisores de medio mundo, cómo el equipo donde siempre soñó jugar pasaba literalmente de él. Lewis firmó un contrato no garantizado por poco más de 250.000 dólares. Hoy día, 13 temporadas después, 2 All-Stars de por medio y unas Finales jugadas, aquel chico que comenzó su andadura en la NBA llorando en el baño cobra más de 20 millones de dólares y ha tenido una carrera NBA más que digna.



PD: esta serie de Post de "Historias del Draft" también se publicarán en la web NBAmaniacs.

Para ponerse la piel de gallina

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