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8 de octubre de 2011

La Western Kentucky de Haskins y Smith: a las puertas de la gloria

Alejandro Díaz Triguero
La temporada de la consolidación definitiva del equipo llegó al año siguiente, la 65/66. Al bloque que formaban Clem y Dwight, ya en su año junior, y Steve Cunningham, un rocoso pívot que afrontaba su temporada senior, se unirían Greg Smith, el hermano pequeño de Dwight, y Wayne Chapman, un alero procedente tras un transfer desde Kentucky. Ninguna previsión hacía pensar que los Hightoppers serían serios aspirantes al título, algo que habrían logrado de no ser por la jugada más recordada en Bowling Green. Tras un récord en Temporada de 23-2 y con cuatro jugadores en los dos mejores quinteto de la Ohio Valley (Clem, que fue el MVP, Dwight, Greg y David), el equipo llegó al Torneo Final como décimo mejor clasificado, lo que le obligaba a enfrentarse en primera ronda al número 4, Loyola-Illinois, a la que derrotaron por 105-86. En segunda ronda el rival sería Michigan, liderados por Cazzie Russell (que sería número 1 del Draft en el 66 y campeón con Knicks en 1970). Con 79-78 en el marcador y a falta de 15 segundos para el final, Chapman roba un balón y recibe la falta, que en lugar de ser sancionada como antideportiva (tiros y banda), es cobrada como falta normal, lo que supone un “uno más uno”. Chapman falló el primer lanzamiento, aunque el rebote cayó a manos de Greg, que inmediatamente fue rodeado por Russell, forzando un salto entre dos (aún entonces presente en el reglamento). Steve Honzo fue al árbitro encargado de lanzar el balón al aire. Smith se elevó sobre Russell y tocó el balón, aunque Honzo pitó falta a favor de Michigan, entendiendo que Smith se había apoyado sobre Russell (minuto 8:40 del vídeo siguiente). La falta supuso dos tiros libres que la estrella de los Wolverines transformó. Un lanzamiento lejano de Chapman fue insuficiente para evitar la derrota.


La victoria no sólo habría supuesto el pase a la Final Regional y un posible billete a la Final Four, sino que suponía enfretarse a Kentucky, donde Clem Haskins y Dwight Smith tenían varias cuentas pendientes. No pudo ser. Al termino del partido, Adolph Rupp se dirigió al hotel donde se alojaba Western Kentucky a interrumpir la fiesta de cumpleaños que celebraban en honor a David Cunningham y el coach Oldham, con el que cruzó algunas palabras durante algunos minutos en un ambiente “bastante tenso”, según los testigos. Kentucky vencería a Michigan en Final Regional y a Duke en las semifinales regionales, cayendo ante una Texas Western que lograba, por primera vez en la historia, el título para un equipo cuyo quinteto titular estaba formado únicamente por jugadores negros. Kentucky recibió la venganza que Dwight y Clem no pudieron formular.

Al año siguiente el equipo partía como uno de los favoritos al triunfo final. Haskins fue elegido mejor jugador de la Ohio Valley de nuevo (y Dwight, Greg y Chapman como parte de los mejores quintetos), pero además recibió el reconocimiento de formar parte del mejor quinteto All-American de la temporada junto a nombres como Lew Alcindor, Wes Unseld o Elvin Hayes. Haskins pasó buena parte de la temporada fuera del equipo por una lesión en su muñeca derecha y, aunque volvió para la parte final de la temporada, su rendimiento no fue el mismo y el equipo cayó ante Dayton (que sería subcampeón) en primera ronda, dejando pasar la que era su última oportunidad de lograr ser el mejor equipo del país. Pat Riley escribió una carta a Haskins en 1967 sintiendo su lesión y afirmándole que su equipo era el mejor del Estado aquel año. Aún mantiene esa carta.

Y después...

David Cunningham había abandonado el equipo en 1966, siendo seleccionado en el Draft por los Royals en el puesto 56 (6ª Rnd). A pesar de realizar algunos campus con el equipo, sufrió una grave lesión que lo apartó de la temporada. Cincinnatti le ofreció la recuperación jugando en la Eastern League (el antecedente de la CBA), pero decidió aceptar la oferta del Union County HS en un pueblo de Kentucky, donde entrenó durante cuatro temporadas. Después trabajó como comercial de productos médicos durante 10 años en Mississippi, jubilándose tras varios años de trabajo en una empresa médica de Texas, donde vive actualmente.

El entrenador John Oldham se mantuvo en el cargo hasta 1971, cuando tras perder la semifinal nacional decidió ocuparse del puesto de director deportivo en la propia Western Kentucky hasta 1986. A sus 88 años sigue siendo un importante miembro de la comunidad de Bowling Green.

Wayne Chapman fue seleccionado en el puesto 156 del Draft de 1967 por los Sixers. Tras cuatro años en la ABA, entre Kentucky Colonels, Denver Rockets e Indiana Pacers, se retira por una grave lesión de espalda. Tras varios años entrenando en varios institutos, llegó al Kentucky Wesleyan College, donde fue campeón de la Division II de la NCAA en 1987 y 1990, año en que se retira definitivamente. Su hijo Rex brilló en la universidad de Kentucky, llegando a ser número 8 del Draft y jugando durante 12 temporadas en la NBA entre Hornets, Bullets, Heat y Suns.

Greg Smith fue seleccionado por los Milwaukee Bucks como número 50 del Draft de 1968. Formó parte de la plantilla inaugural de la franquicia en la NBA y del equipo campeón en 1971. Disputó 8 temporadas en la NBA y tras su retirada como jugador de los Blazers, se decidió por la política.

Clem Haskins fue el número 3 del Draft de 1967, elegido por los Chicago Bulls. Tras tres temporadas allí, fue traspasado a los Phoenix Suns, donde disputó cuatro temporadas. En 1974 llega a los Washington Bullets y forma parte del equipo finalista en 1975, ejerciendo como uno de los pocos reservas que K. C. Jones utiliza en aquellas Finales, dándole descanso a Kevin Porter y Phil Chenier. En 1976, tras una grave lesión de rodilla, se retira de la NBA. En 1980 recibe la oportunidad de entrenar a Western Kentucky, donde firma un récord de 101-73 en 6 temporadas. En 1986 accede al puesto de entrenador jefe de la Universidad de Minnessota, con la que logra ganar el NIT en 1993 y en 1997 disputa la Final Four, cayendo en semifinales precisamente ante Kentucky. Fue asistente de Lenny Wilkens con la selección americana en Atlanta 96. En 1999 es destituido por su implicación en una falsificación de notas de algunos de sus jugadores. Hoy día vive en su granja de Campbelsville, donde se dedica a disfrutar de los partidos de instituto y se deja ver por Bowling Green para ver a los Hightoppers. En 1997 escribió un libro autobiográfico llamado “Breaking Barriers”, de donde bebe buena parte de este texto.

Dwight Smith fue seleccionado como número 23 del Draft de 1967 por Los Angeles Lakers. Comparado hoy día con una versión más atlética y ofensiva de Dennis Johnson, era el jugador más preparado para la NBA de aquel equipo. Gran reboteador y defensor, de físico privilegiado, podía jugar tanto de base como de escolta. Una semana antes de acabar el curso en la Universidad y de marchar a Los Ángeles a firmar su contrato profesional, tras la cena familiar por el Día de la Madre, Dwight y su hermana Kay fallecen en un accidente de tráfico. El coche, que conducía su hermano Greg en un día de lluvía, patinó y cayó en una enorme alberca. Greg salió con vida, pero sus hermanos murieron ahogados. Al funeral asistieron todos los entrenadores del Estado de Kentucky, incluido Adolph Rupp, y varios jugadores como Wes Unseld.


Junto al coach Oldham, de izquierda a derecha: Greg Smith,
Wayne Chapman, Dwight Smith, David Cunningham y Clem Haskins
PD: esta serie consta de una primera parte, dedicada a los orígenes de Haskins y Smith y el problema del racismo en el estado de Kentucky.

Alejandro Díaz Triguero / Ana & Alejandro

Viajábamos durante nuestras vacaciones hasta que decidimos salir a conocer mundo y buscarnos la vida. En este blog queremos informar y contar nuestras experiencias de allá donde vayamos.

7 comentarios:

Enrique García dijo...

Felicidades, muy buen artículo.

Guille4s dijo...

Muy buen artículo, ambas partes dignas de leer.

Mo Sweat dijo...

Muy grande, Almanzor. Muchos conocen la hazaña de Texas Western, pero esta historia es de las que se quedan por el camino...

Muy triste lo de Dwight, ¿que hubiese hecho en la NBA?

Saludos.

Almanzor dijo...

Saludos Enrique y Guille4s: Muchas Gracias. Me alegro que haya gustado e interesado esta serie.

Saludos Mo: muchas gracias. Pues sí, a Texas Western todos la conocemos, incluso hay películas y documentales. Pero esta historia me pareció interesante de principio a fin, juntando la historia personal de Haskins y Smith, luego esos dos títulos que no pudieron ser por algún problema, y finalmente con la muerte de Dwight.

Todas las opiniones de compañeros y del entrenador que he leído sobre Dwight Smith hablan de que era el más preparado para la NBA, por juego y físico, del equipo. Haskins hizo buena carrera e incluso su hermano estuvo varios años. Tal vez esa comparación con Dennis Johnson sería exagerada, pero cayendo en aquellos Lakers no sería ninguna locura pensar que hubiera sido un jugador importante en aquellos Lakers de Wilt, Baylor y West (si no hubiera salido antes, claro).

Un saludo a todos y gracias por los comentarios.

costalgaraldals dijo...

Siempre y no me cansaré, de decir que esto es baloncesto. Gracias por acercar estas historias, desconocidas e increibles.

Almanzor dijo...

@costalgaraldals: gracias a vosotros por leerlas y que os gusten.

sraly dijo...

Calidad como cualidad.

Tremenda esta historia, de las que merecen la pena leer. El epílogo de la muerte de Dwight Smith me ha dejado helado. Pena que no lograran un título que merecían como ejemplo en esa sociedad desigual que, aunque nos parezca que esté acabada, sigue driblando nuestra actualidad.

Saludos desde Puertatrás

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