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21 de mayo de 2009

Playoffs 2009. Tercera Parada

Alejandro Díaz Triguero
Y llegamos a las Finales de Conferencia. Los cuatro mejores equipos de la NBA a día de hoy se enfrentan por dos puestos en las Finales y con el objetivo del anillo en el horizonte. Han caído algunos grandes equipos, como Boston, que por la baja de Kevin Garnett se han visto desplazados fuera de este cuarteto.

Los Ángeles derrotaron en siete encuentros a los Rockets, sin McGrady y casi sin Yao Ming. Apuraron hasta el último partido los texanos porque el equipo de Kobe, Pau y compañía tiene la manía de relajarse hasta que no le ve las orejas al lobo. Sin embargo estos Rockets han dejado ver algunas cosas muy interesantes de vista a la próxima temporada. Se confirma que McGrady es gafe, ya que sin él han superado por fin una ronda de Playoffs. Bromas aparte, creo que deben renovar a Artest, que les ha hecho aún mejor en defensa y mantener el mismo bloque. Este verano Yao Ming podrá descansar de todas sus lesiones, recuperarán a McGrady y cuentan con la evolución de Brooks en el puesto de base, mantienen la solidez de Scola y Battier y el banquillo sigue siendo bastante decente. En mi opinión creo que debería haber utilizado algo más a Brent Barry, que sabe manejarse en estas situaciones.


Denver se deshizo sin problemas, y con polémica, de la sorpresa de primera ronda, los Dallas Mavericks. Dirk Nowitzki estuvo al nivel de su temporada MVP, pero demasiado sólo. Jason Kidd sigue aportando orden, pero no puede hacer correr a su equipo como en sus años en New Jersey, mientras que Josh Howard sigue perdido entre lesiones, marihuana y sus cosas. Tienen un banquillo joven y que progresa, con Bass, Wright o Barea. Si renuevan a Kidd, que todavía les puede rendir a buen nível uno o dos años más, lo harán por mucho menos de lo que cobra (¿el mínimo?) y podrán optar por algún ala-pivot o alero defensivo. Lo mejor, el Sexto Hombre de Jason Terry.

Acabó demasiado pronto la temporada para los actuales campeones. Boston hizo la goma todo lo que pudo pero se descolgó del pelotón en las últimas rampas gracias al arreón de Dwight Howard. “Supermán” fue demasiado superhéroe para un equipo al que le faltaba el mejor defensor de la Liga (y este sí que realmente lo es). Los años pasan para Allen, Pierce y Garnett, que ya con un título en el bolsillo deben seguir luchando por mantener al equipo en la zona alta y servir de espejo para los jóvenes de cara a una reconstrucción. Marbury y Mikki Moore no seguirán y deberán llegar refuerzos similares a los de Posey y P.J. Brown para seguir optando al anillo. Algún agente libre veterano puede decidir rebajar su ficha y probar suerte en los Celtics.

Y como viene siendo tónica habitual, Cleveland “barrió” a Atlanta y descansa más que nadie de cara a estas finales de Conferencia. Los Hawks sufrieron para eliminar a Miami y se vieron en segunda ronda más de una década después, por lo que decidieron que por este año ya estaba bien. Han llegado con lesiones inoportunas (Williams, Horford, Johnson) y no han forzado la máquina de cara a la próxima temporada, donde esperarán consolidarse entre los cuatro mejores equipos del Este. Van a perder a Mike Bibby, que les ha dado la solidez necesaria para tener factor cancha a favor y este año y para meterse en Playoffs la temporada pasada, por lo que deberán reforzarse en el puesto de base si quieren mantener el nivel.

Y en el momento de escribir estas líneas ya se había jugado los primeros partidos de las finales de Conferencia. Lakers venció, no sin problemas a los Nuggets, por lo que dan un golpe sobre la mesa ante el poder emergente del equipo de Colorado, con un gran Kobe Bryant y un tal vez algo gris Billups.

Por otra parte, Cleveland ha perdido sorprendentemente el primer duelo. Sorprendente porque sólo había caído dos veces en casa en toda la temporada y estaba limpio en Playoffs. El poderío físico de Howard ha podido ante el débil juego interior de Cleveland y Turkoglu ha estado sobresaliente ante el pequeño juego exterior de los de Ohio. Con eso y con todas, Lebron les ha clavado más de 40. Y ahora estará enfadado.

Para concluir, algunas noticias de actualidad. En primer lugar, el orden de la lotería del Draft (al que le dedicaremos algún artículo las vísperas del sorteo), que ha dejado a los Clippers con el número uno, Grizzlies con el dos y Thunder con el número tres. Veremos que pasa.

Por otro lado, anunciar que en las últimas semanas hemos sufrido la pérdida de dos miembros de la familia NBA como eran Chuck Daily y Wayman Tisdale. De Tisdale, gran jugador universitario y campeón en Los Ángeles ’84, que murió por cáncer de hueso, destacamos su gran labor humana y sobretodo su amor por la música Jazz, campo en el que era considerado toda una institución en su estado natal, Oklahoma.

Chuck Daily fue el arquitecto de los míticos Bad Boys de Detroit campeones de la NBA en 1989 y 1990 y entrenador del Dream Team de Barcelona y llevaba varios años apartado de los banquillos.

Estas muertes se unen a las de Johnny “Red” Kerr, Kevin Duckworth, Larry H. Miller y Bill Davidson en un año bastante aciago para la Liga, que pierde nombres legendarios y propietarios entregados. Ahora Chuck Daily tendrá que ver en el cielo a sus Pistons, junto con Bill Davidson al son de la guitarra de Wayman Tisdale. Descansen en Paz.

8 de mayo de 2009

Portland Trail Blazers, ¿lección aprendida?

Alejandro Díaz Triguero
La NBA es un submundo extraño a veces. Es capaz de encumbrar a jugadores como auténticos dioses antes incluso de debutar en la Liga. En ocasiones les sale bien, como en el caso de Lebron James, y en otras, aún está por demostrar, como Greg Oden (todavía están presentes las imágenes del pívot de Blazers sentado junto a LEYENDAS, con mayúsculas, como Walton, Russell, Ewing o Robinson, como si a modo de adiestramiento se tratase). Es un Liga en la que juegan los mejores jugadores de fuera de Estados Unidos, pero a veces los mejores no triunfan (Jasikevicius, Navarro) y otros de menos nivel sobreviven años y años en la Liga (Pietrus, Radmanovic).
Pero si algo destaca en la NBA es la mitificación que viven algunos entrenadores. No es de extrañar que antes de debutar en la Liga Rick Carlisle fuera más valorado que algunos técnicos de entonces, o que Scott Skiles siga teniendo ofertas encima de la mesa año tras año sin haber realizado ninguna hazaña de especial consideración. O que Nate McMillan siguiera manteniendo el crédito después de lo que ha ocurrido en estos pasados Playoffs.

A raíz de lo ocurrido en esta postemporada planteo la pregunta que titula este artículo, ¿habrán aprendido los Portland Trail Blazers la lección?, o mejor aún, ¿habrá abierto los ojos Nate McMillan y hará examen de conciencia? De lo segundo estoy menos convencido. De esta eliminatoria se ha hablado y escrito mucho, especialmente en nuestro país. Pero algo fallara en un equipo cuando desde aquí, casi todos veíamos venir lo que más tarde ha ocurrido. Y no sólo porque los Blazers sean un equipo previsible, en el que todos sabemos quién se la va a jugar los últimos segundos (y minutos y casi cuartos), sino porque sabemos que si eso no funciona, McMillan no va a cambiar un ápice de lo que dibuje en su libreta ni va a intentar nada nuevo. Podría haber jugado Sergio más minutos y Rudy lanzar más tiros, que sería lo que nos gustaría en España, pero la verdad es que esas decisiones serían un factor sorpresa que probablemente Rick Adelman no había planeado. Nunca probó con dos hombres altos abiertos (Frye o Aldridge) que sacaran a Yao para que sus aleros penetraran, que lo hacen muy bien. Son pequeños detalles que hacen que un entrenador se doctore en Playoffs, esas decisiones que te encumbran.

Echando la vista atrás, sólo encontramos una buena temporada de McMillan en un banquillo, aquella de 52 victorias en Seattle cayendo en segunda ronda frente a los campeones Spurs. En cuatro años en Portland es cierto que ha aumentado a un ritmo de casi 10 sus victorias en temporada regular. ¿Pero ha sabido gestionar su plantilla? Sabemos que Roy, Aldridge y Blake están contentos. ¿Y el resto? Outlaw, Rudy, Sergio, Blazers, Frye, Bayless. Ninguno es del gusto de McMillan, aunque algunos tengan que ser obligadamente necesarios. Pritchard ha demostrado tener buen ojo en los despachos, pero me da la sensación de que no bajo el prisma del estilo del bueno de Nate.
Está claro que Portland hará movimientos importantes este verano. Les falta un base, eso está claro, y en el mercado andarán suelto Andre Miller y Devin Harris. El ex de la Universidad de Utah es un base más al estilo McMillan, mientras que el de los Nets es más propio de Pritchard. ¿Por quién se decidirán? Tanto Nets como Sixers intentarán un “Sign and Trade” (renovar y traspasar), por lo que no descartemos que alguno de los nuestros, sobretodo Sergio, cambie de aires el año que viene.

Los Blazers no pueden más que crecer. Tienen una plantilla joven, que ha pecado de falta de experiencia en esta serie frente a Houston, mezcla jugadores ofensivos con jugadores defensivos. Su estrella es dos veces All-Star en dos temporadas en la liga y su segundo máximo anotador es un jugador interior, tienen al que muchos piensan será el pívot más determinante del futuro y una rotación que ya quisieran equipos con más victorias en Liga Regular. ¿Habrán aprendido estos Blazers la lección como para convertirse en un futuro equipo campeón?

4 de mayo de 2009

Playoffs 2009. Segunda Parada

Alejandro Díaz Triguero
Llegados a este punto, ya tenemos superada la primera ronda de Playoffs tras el séptimo partido que disputaron anoche Miami Heat y Atlanta Hawks. Y comenzó la segunda ronda con el primero de los duelos entre Dallas Mavericks y Denver Nuggets, así que vamos a hacer un resumen de lo visto desde nuestra anterior parada de Playoffs hasta hoy, así como un vistazo a lo que será las semifinales de Conferencia.

Como habíamos anunciado en la anterior entrada, ha destacado sobremanera el bajo rendimiento de los Hornets. Se habla de que hay mal rollo entre las dos estrellas del equipo (Paul y West), lo que unido a los problemas de lesiones de Stojakovic y Chandler ha dado como resultado una imagen bastante distorsionada de los que nos ofreció este equipo los Playoffs de la temporada pasada: un equipo sin ideas, falto de ritmo y cansado. Les falta un escolta, que el año pasado fue Morris Peterson y este año han intentado que sea Rasual Butler, un jugador con menos clase y bastante menos experiencia. Prevemos que habrá cambio de aires en New Orleans. Posiblemente uno de los dos jugadores interiores hará las maletas para que llegue otro jugador exterior. También destacar cómo nuestro hasta ahora MVP de la postemporada ha dado una lección de juego a Chris Paul, en ambos lados de la cancha y ratificando lo importante que es en cualquier equipo. Hablamos por supuesto de Chauncey Billups.

No puedo decir que me sorprenda la eliminación de los Spurs, que con la baja de Ginobili y Duncan renqueante son bastante menos mortíferos, pero sí lo ha hecho la forma, llegando a perder incluso de más de 20. Para los Spurs la solución debe ser fácil. Ante la carencia de hueco en el límite salarial y su baja elección en el Draft deberán optar por hacerse con agentes libres que estén dispuestos a ayudar cobrando el mínimo para un veterano. En Mason y George Hill han descubierto dos jugadores jóvenes que les ayuden desde el banquillo, renovarán a Michael Finley e Ime Udoka y se harán posiblemente con Rasheed Wallace. A los tres grandes no los moverán, pero el tren de un quinto anillo para San Antonio se esfuma al ritmo que la rodilla de Duncan y el tobillo de Ginobili se inflaman tras cada partido.

Finalmente Orlando hizo valer el factor cancha y la superioridad de su plantilla precisamente en el partido en el que faltaron su escolta titular y Dwight Howard. Los Sixers han sido desde el primer momento de temporada un equipo sin rumbo. La baja de Elton Brand limitaba mucho la capacidad de acción de Mo Cheek, y aunque la llegada de Di Leo mejoró los resultados, la baja para lo que quedaba de temporada de Brand minimizaba la proyección de este equipo al empezar la temporada. Ahora deberán intentar la renovación de Andre Miller (que querrá volver a Los Ángeles aunque sea ganando mucho menos) y cuentan con una base de futuro y talento, tanto en el juego interior como exterior. El problema será hallar uno de esos directores de juego que tan poco abundan en la Liga para dar sentido al guión que se marque este equipo de cara a la próxima campaña.

Hasta los siete partidos llegó la serie entre Miami y Atlanta, con victoria final para el equipo con mejor récord en temporada regular. Wade se quedará sin el MVP, Spoelstra sin el premio al mejor entrenador y Beasley sin el de rookie del año, pero a nivel colectivo los Heat pueden estar más que orgullosos. Han pasado de ser el peor equipo de la Liga a ser quintos en su conferencia con 43 victorias, forzando siete partidos frente a Atlanta. La próxima temporada mantendrán el mismo bloque salvo la baja de Moon, al que muy posiblemente renovarán y O´Neal ejercerá la opción de quedarse un año más en Florida, por lo que no tendrán mucho margen en el mercado de agentes libres. De todas formas, deben pensar en el verano de 2010 y renovar a toda costa a Dwayne Wade.

Y de la serie entre Boston y Chicago se ha escrito ya todo lo que se podía decir. La han catalogado como la más espectacular de los últimos años, con siete prórrogas en siete partidos y una diferencia media a favor del ganador de poco más de 3 puntos en todos los encuentros, excluyendo el tercero. Chicago por tanto cierra una gran temporada que le hace mirar al futuro con optimismo. Se habló de la destitución de Del Negro, pero lo cierto es que ha sabido sacarle partido a una plantilla joven, apuntalada magistralmente a mitad de temporada con la incorporación de veteranos como Miller y Salmons. Rose ha sido el jugador que se esperaba o incluso mejor, Noah y Thomas han rendido a buen nivel y Gordon ha ejercido de líder cuando tenía que hacerlo. Y les ha faltado Luol Deng casi toda la temporada y Hinrich ha estado lesionado. Ahora deberán rascarse el bolsillo en retener a Gordon para mantener el mismo bloque que ha forzado a los campeones siete partidos en primera ronda.

Por último, los Blazers han caído previsiblemente contra los Rockets 4-2. Cuando acabe la temporada hablaremos largo y tendido de los españoles de la NBA, así que me centro en criticar la gestión del equipo por parte de McMillan. Los Blazers han sido previsibles, faltos de imaginación y tremendamente inexpertos. En lo último nadie tiene la culpa, pero en los primero McMillan la tiene y mucho. En ninguno momento ha optado por salirse del guión, ni aun estando 20 abajo en el sexto y definitivo. Tiene este equipo una gran plantilla, joven y con margen de mejora, y dinero para gastar este verano. Renovarán a Blake y Outlaw y dejarán ir a Frye, traspasarán a Sergio y puede que alguno más para hacerse con un ala-pivot defensivo y un base de más cerebro y talento que Blake (puede que Andre Miller), aunque eso ya lo tengan en casa.

Anoche también se celebró el primer partido de segunda ronda entre Dallas y Denver con victoria para los de Colorado con un gran Billups de nuevo. Si el base de los Nuggets sigue a este mismo nivel tendremos a Denver en Final de Conferencia y dándole miedo al que se ponga por delante. Y Iverson mientras descansando en casa.

28 de abril de 2009

Playoffs 2009. Primera Parada

Alejandro Díaz Triguero
Se han cumplido los primeros 10 días de postemporada en la NBA y ya tenemos a dos equipos clasificados, los Cavaliers y los Lakers. ¿Sorprendente, verdad? Han sido los dos mejores equipos en temporada regular y lo están siendo en Playoffs, aunque tal vez no con la misma consistencia. Si bien Cleveland se enfrentaba a un equipo de menos calidad, azotado por problemas internos y en pleno proceso de reconstrucción, Los Ángeles lo hacía frente a un equipo cuyo récord y clasificación final no hace honor al nivel de su plantilla, su técnico y su historia. Y este récord se debe principalmente a las lesiones y a una falta de intensidad en los últimos partidos de temporada regular impropia de un equipo con Jerry Sloan en el banco. Suponemos que la ausencia del propio Sloan en algún partido y la muerte del propietario Larry Miller ha podido influir en los jugadores, así como la actitud de Carlos Boozer, más pendiente de buscar un gran contrato este verano que de intentar la dificil machada de dejar fuera al mejor equipo del Oeste. Se habla de que quiere volver a Cleveland, de donde salió antes de que los Cavs fueran un equipo ganador, después de que su amigo y valedor Lebron James le comiera la oreja todo el verano durante los Juegos de Pekín.

Pero sobretodo las lesiones han castigado y mucho a los Jazz: entre Boozer (45), Harpring (19), Kirilenko (15), Williams (14), Okur (13, 3 en la serie frente a Lakers), Millsap (6) y Korver (4) se han perdido 116 partidos esta temporada. Y llegándose a dar el caso de faltar hasta cuatro de estos jugadores en el mismo partido, incluyendo a Boozer y Williams (máximos anotadores, reboteador y pasador). En fin, que lo que parecía un nuevo ascenso de los Jazz hasta la élite de la Liga tras la final de Conferencia de 2007 y la segunda ronda perdida frente a los finalistas Lakers se ha convertido en una temporada gris, en la que el equipo ha pasado desapercibido. Veremos el año que viene sin Boozer probablemente y puede que alguna baja más (¿Kirilenko?).

En cuanto a los Pistons, este verano acaban contrato Iverson y Wallace y con ellos 30 millones de dólares. La más que presumible bajada del límite salarial no le permitirá firmar a dos estrellas de gran nombre, ya que los agentes libres buscarán el mejor contrato posible antes del nuevo convenio colectivo que habrá que firmarse en 2010. Esta temporada no se ha producido el salto de calidad de gente como Johnson, Maxiell o Afflalo y Stuckey es un proyecto de gran base, pero veremos si de nivel de equipo aspirante a todo. Michael Curry será destituido con casi toda seguridad. De la elección del nuevo técnico (Avery Johnson es el sueño de Dumars si destituye a Curry) dependerá las opciones de Detroit de volver a la élite. Aún con todo, final de una racha de 6 finales de conferencia de manera consecutiva.

Y como resumen del resto de playoffs, no existe hasta ahora ninguna sorpresa desde mi punto de vista. Tal vez el bajo rendimiento de Hornets en algunos partidos no se corresponde con el nivel de su plantilla y tanto Paul como Scott están recibiendo clases avanzadas de Playoffs de la mano de Billups y George Karl. Boston sudará y mucho para ganar a los Bulls, mientras que los Spurs están notando en demasía la baja de Ginobili, pero hasta que no termine la serie nunca se podrá avanzar nada. Es año impar.

25 de abril de 2009

Se busca director

Alejandro Díaz Triguero
Hay un aspecto en el que la crisis ha afectado a la NBA y no se trata de temas económicos. Mientras atendemos a los últimos coletazos de las carreras de dos leyendas de la Liga como Jason Kidd y Steve Nash y con el relevo asegurado en Chris Paul y Deron Williams, la posición de base se encuentra hoy día devaluada, en manos de jugadores que brillan por su capacidad de anotación o despliegue físico y no por ser ese tipo de jugadores que hacen mejores a sus compañeros. No se trata siempre de ser el que más pases de canasta dé, sino de cómo y cuándo se den esos tiros.

Algunos ejemplos de equipos que carecen de un base puro lo vemos fácilmente en la parte baja de la clasificación en Liga Regular: Wizards ha dependido toda esta temporada primero de Antonio Daniels y después de Mike James por la baja de Gilbert Arenas, y salvando la distancia entre los tres, vienen a ser más de lo mismo. Tal vez Daniels pueda ser el único que aporte un poco de orden, pero no dejan de ser escoltas convertidos a la posición de base; en Oklahoma City esta temporada han dado las riendas al novato Westbrook, un escolta en los Bruins de UCLA con serios problemas con las pérdidas de balón y los porcentajes de tiros; los Timberwolves cuentan con otro jugador más cercano a la posición de dos como Randy Foye y con Sebastian Telfair, clásico base que acaba haciendo carrera en Europa como gran anotador, pero incapaz en toda su carrera NBA de hacer a un equipo ganador. Y así los ejemplos se multiplican.

Otro ejemplo a destacar sería el de los Chicago Bulls. La elección con el número 1 del Draft en la Windy City estaba más que clara apuntando hacia el paisano Rose, que lucía despliegue físico y talento en el uno contra uno en Memphis Tigers, mientras que cuando el ataque se atascaba en estático, la bola iba a parar a un alero como Douglas-Roberts para que pusiera orden y cordura. Tras la llegada de Rose (cuyo talento e impacto en el equipo no tiene discusión), sería Kirk Hinrich quién fuera a parar al banco. Un base clásico, de los de toda la vida, de los que si le pones pantalones cortos y camisetas apretadas bien parecerían sacado de un partido de los años 60 en alguna universidad de Indiana o Kentucky. Pero no tiene físico ni capacidad para fabricarse sus propios tiros.

La solución a la que están llegando los equipos de la liga está siendo la de buscar fuera lo que no tienen en casa. A pesar de los fracasos de experiencias como la de Jasikevicius o Raúl López (por razones ajenas a su talento como jugadores de baloncesto), cada vez son más los bases llegados desde el viejo continente. Y más a raíz del éxito reciente de selecciones europeas en Campeonatos del Mundo o Juegos Olímpicos. Al jugador europeo siempre se le ha presupuesto mayor conocimiento del juego, análisis de la situación en cancha y puesta en práctica de los sistemas. Lástima que la edad no permita dar una oportunidad a un jugador como Papaloukas, pero pocos bases aportarían lo que el genio de Olimpiacos al progreso de su equipo.

Un ejemplo de esta búsqueda del talento fuera de Europa es la consideración de Ricky Rubio como mejor jugador fuera de la NBA según los General Manager. Tiene casi todo para ser un base perfecto: dirección, físico, defensa, personalidad... salvo el problema del tiro exterior. Sorprendentemente la virtud más buscada durante años por las franquicias, la capacidad de anotar (Iverson, Marbury, etc.), pero la de mayor capacidad de mejora.

Con todo esto aún tenemos grandes bases en la liga como Billups, Paul, Williams, Hinrich, Calderón, Parker, Baron Davis, etc, pero otros muchos equipos cuyo principal problema radica ahí, desde donde se debe edificar un equipo campeón. Equipos donde su mejor director de juego es un escolta o incluso jugadores interiores (ver minutos de Bulls con Rose y Brad Miller y sin Hinrich).

Y siempre nos quedará el triángulo ofensivo de Phil Jackson, donde en ocasiones, el peor pasador del equipo es su base. Pero hay cosas que no se pueden discutir.

20 de abril de 2009

Primera Ronda de Playoffs

Alejandro Díaz Triguero
Como no me ha servido de lección lo de no acertar una en predicciones, ahí va una de cómo creo que irá la Primera Ronda de Playoffs, habiéndose jugado los primeros partidos.

CONFERENCIA ESTE

Chicago Bulls-Boston Celtics

Después de la primera victoria ¿sorpresa? de los Bulls en el Garden, creo que los de Illinois podrán lograr una victoria más en el United Center antes de caer 4-2. Los Celtics aún mantienen intacto el orgullo de campeones y un tan mal partido como el primero se repite cada mucho en un equipo así.

Philadelphia 76ers-Orlando Magic

Los sixers probablemente son el equipo más capacitado para dar la campanada. El estilo de juego rápido no beneficia a la salud de Turkoglu y Lewis y el banquillo de Orlando no es lo suficientemente profundo para suplir el derroche ofensivo de los titulares. Si hay un equipo que puede disminuir la capacidad de Howard son los Sixers, con Ratliff, Evans y Dalembert. Será la serie más larga e igualada, con un 4-3 para los Sixers.

Cleveland Cavaliers-Detroit Pistons

El orgullo de campeón de los Pistons no podrá con los Cavs en esta ocasión. Detroit es un equipo venido a menos y afectado por los problemas que causa la presencia de Iverson y la marcha de Billups. A espera de reconstrucción el año que viene se conformarán con ganar un partido en casa.

Atlanta Hawks-Miami Heat

Ni Wade en su mejor versión sirve para obviar que los Heat están más arriba de lo que el nivel y experiencia de su plantilla dice. Beasley resucitó al final de temporada ayudado porque el equipo no se jugaba nada. Atlanta es un equipo que cada año va a más y mantiene el bloque de las últimas temporadas. 4-2 para los de Georgia.

CONFERENCIA OESTE

Los Angeles Lakers-Utah Jazz

A pesar de que me tiran los colores, es dificil imaginarse a los Jazz ganando en el Staples. Sin carlos Boozer motivado y Okur con problemas físicos, los Jazz sólo deben pensar en ganar sus tres partidos en casa, donde se odia al equipo de LA a muerte y pensar que en una pájara de Lakers le puedan roban algún partido. Sin todos esos supuestos, Lakers ganará 4-1.

Portland Trail Blazers-Houston Rockets

Houston pudo elegir y eligió bien. Los Blazers son ordenados y tienen un gran jugador como Roy, pero demasiado inexpertos y previsibles para luchar contra Yao, Artest, Battier y compañía. Adelman sabe como parar a Roy y el resto viene sólo. Portlando es muy fuerte en casa, donde podrá ganar un par de partidos. Houston ganará 4-2.

Dallas Mavericks-San Antonio Spurs

Duelo tejano igualado gracias a la baja de Ginobili y a los problemas de Duncan. Aprovechando eso, los Mavs tendrán opciones que llevarse varios partidos. Kidd y Nowitzki saben que es su última oportunidad de luchar por algo en Dallas. A pesar de todo, los Spurs cuentan con Popovich y los Mavericks con un experto en ligar regular pero que fracasa en Playoffs como es Carlisle. San Antonio 4-3.

New Orleans Hornets-Denver Nuggets

Será la eliminatoria más reñida sin duda. Ninguno de los dos son grandes equipos en casa. Denver viene de menos a más y le podrá la presión de llevar más de 10 años (¿recuerdan a Mutombo en el suelo?) sin ganar una ronda de Playoffs. El duelo Billups-Paul será igualado, así que es cuestión de los secundarios ganar partidos. Y ahí Melo no tiene rival en Hornets. Denver gana 4-3.

Premios de la Temporada

Alejandro Díaz Triguero
Hacer pronósticos siempre suele salir mal (leer más abajo en el avance de temporada y veréis) y cuando salen bien, lo normal es que sea fruto de la casualidad. Pero como uno no puede aguantarse a decirle a todo el mundo qué cree que va a ocurrir (obviedades a veces), aquí os dejo un avance de cómo creo que se repartirán los premios de la temporada y a quién se lo daría yo.

MVP: Lebron, y aquí no hay discusión posible. Es el líder indiscutible del mejor equipo de la temporada regular. Llevó a este equipo a sus primeras finales hace dos años y desde su llegada no han hecho más que crecer. Hace que sus compañeros parezcan mejores de lo que son, que nadie se queje por su rol y sus números son estratosféricos. No es mejor que Kobe, pero esta temporada ha sido más determinante.

Rookie del Año: Aquí tampoco entiendo de polémicas. Derrick Rose ha generado un impacto que ningún otro novato ha conseguido. Ha sido el líder de los Bulls desde el minuto 1 de temporada y ha firmado los mejores números en términos globales. La mejora de los Bulls en cuanto a número de victorias tiene mucho que ver con él.

Mejor Entrenador: Se lo van a dar a Mike Brown, porque si Lebron ha sido clave en el ascenso de este equipo hasta las 65 victorias, Brown ha sido quién le ha dado forma a este equipo. Lo ha convertido en el mejor equipo defensivo de la Liga por encima de Spurs o Celtics.
Pero yo se lo daría a Vinny Del Negro. Primera temporada como Head Coach a cualquier nivel y coge un equipo joven cuyo líder es un jugador de primer año y que ha acusado las bajas de algunos de sus jugadores claves (Deng, Hinrich) para lograr colocarlos como séptimos en la Conferencia Este, con más de 40 victorias, con un juego alegre y vistoso.

Mejor Defensor: Dwight Howard va a conseguir el primer de muchos títulos de mejor defensor de la NBA. ¿Pero realmente es tan buen defensor? Cuando se refieren a pívots, las capacidades defensivas se miden en rebotes defensivos y tapones y ahí Supermán no tiene rival. En el uno contra uno no tiene pívots de gran calado a los que defender en el Este, pero echad un vistazo a los partidos contra Rockets, Spurs, Grizzlies...
Desde mi punto de vista el mejor defensor esta temporada ha sido Shane Battier. No es espectacular, no coge muchos rebotes ni pone muchos tapones, pero es la pieza principal de una de las mejores defensas del campeonato como son los Rockets. Mi voto es para él.


Jugador de Mayor Progresión: es difícil medir en números qué jugador ha crecido más. Normalmente este premio va dirigido a antiguos jugadores suplentes que incrementan sus números al ser titulares. De ahí que se lo vayan a entregar a Devin Harris, que ha aumentado notablemente estadísticas y su salud correspondió con las aspiraciones de playoffs de su equipo durante buena parte de la temporada.
Pero Danny Granger ha mantenido el mismo rol en el equipo. La baja de Dunleavy se vio suplida por TJ Ford, Jarret Jack y Brandon Rush al final de temporada y aún así Granger en el mismo tiempo en cancha ha aumentado en 6 puntos su prestación. Y una temporada de All-Star en un equipo de menos de 40 victorias.

Mejor Sexto Hombre: este premio se está convirtiendo en el más insulso de la temporada. ¿Jason Terry? Es suplente sí, pero juega más de 33 minutos por partido para lograr los mejores números desde su segundo año en la Liga. Siguiendo este criterio, para él debe ser el premio.

Primer Quinteto Ideal: Wade, Bryant, James, Duncan, Howard
Segundo Quinteto Ideal: Paul, Billups, Nowitzki, Pierce, Yao
Tercer Quinteto: Williams, Roy, Granger, Pau, O´Neal

Primer Quinteto Rookie: Rose, Westbrook, Mayo, Beasley, Lopez
Segundo Quinteto Rookie: Augustin, Rudy, Love, Marc, Lee

Primer Quinteto Defensivo: Paul, James, Bryant, Battier, Howard
Segundo Quinteto Defensivo: Wade, Ariza, Kirilenko, Artest, Andersen

1 de enero de 2009

Propósitos para el 2009

Alejandro Díaz Triguero
Como viene siendo habitual en esta época del año, todos nos planteamos una serie de propósitos cara al año entrante. Escapando de las dietas, gimnasios, dejar de fumar o beber o estudiar todo los días antes de un examen de la facultad, voy a plantear los propósitos para el nuevo año de algunos personajes de la NBA:

- Marc Gasol: Seguir dejando que Mayo y Gay se las tiren todas, callarme y esperar que pase el tiempo jugando como ahora. El equipo tiene buena pinta para dentro de 3 años. Si no, buscar salida y un gran contrato.
- Rudy Fernández: Olvidar que me quieran invitar al concurso de mates y no al de triples, esperar a que Brandon Roy tire después de botar el balón 20 segundos para bajar a defender y en ataque, penetrar y buscar faltas.
-Sergio Rodríguez: Rezar porque algún gran equipo necesite un base suplente e irme con Frye y Outlaw a liarla a otro sitio. Si no ocurre, procurar que a quien le paso el balón meta la canasta, si no, que me vayan poniendo la sudadera en mi asiento del banquillo.
-José Manuel Calderón: Intentar meter 30 tiros libres más sin fallar, que Bosh no se enfade con nadie y pedirle el número de teléfono a Bargnani para quedar algún día despues de Febrero en otra ciudad.
- Pau Gasol: No enfadarme con Kobe, que el chico es bueno y por ahora nos va bien, seguir haciendo pesas y buscar algún club español para tomar algo con Nash en Phoenix allá por Febrero.
- Rudy Gay: Ver qué pasa a mi alrededor cuando tengo a tres defensores encima mía en la esquina del campo.
- Kevin Durant: Pensar que quedan sólo 2 años y medio aquí, luego a cobrar el máximo en otro sitio.
- Elton Brand: Analizar por qué a sitio donde voy, los equipos empeoran.
- Antoine Walker y Steve Francis: quedar a tomar un café y recordar los años de All-Star.
-Stephon Marbury: Llamar a Antoine y Steve, ponerme en forma para Octubre y hacer examen de conciencia. ¡Ah! y no ir a las comidas con los compañeros de los Knicks.
- Danillo Gallinari: Jugar.
- Marco Bellinelli: Que empiece el 2009 como acabó el 2008.
- Jerry Sloan: Salud, para mis chicos.
- Lebron James: Un anillo, que en el fondo me está gustando estar aquí.
- Wade: Que a Riley no le dé otra vez por entrenar.
- David Stern: Que Lebron y Bosh vaya a Nueva York. Pero, ¿no estamos ya en 2010?

9 de diciembre de 2008

PENSANDO EN 2010

Alejandro Díaz Triguero

Como viene siendo habitual, los equipos orientan sus traspasos hacia dos direcciones. La primera, es la más lógica y normal, la búsqueda del anillo de la NBA. Casos como este lo vivimos en nuestras propias carnes la temporada pasada, con la llegada de Pau Gasol a Los Ángeles Lakers, con quien el equipo angelino buscaba dar ese salta de calidad definitivo que les hiciera colarse en la lucha por el anillo. Es lo que se conoce habitualmente como “Ring Trade”, o “traspaso para el anillo”. Algunos no acaban del todo bien, como este mismo de Pau (al menos a corto plazo), o los estrepitosos fracasos de Phoenix adquiriendo a Shaquille O’Neal o Dallas con Jason Kidd. Otros, sin embargo, sí que tienen un efecto inmediato. Detroit se hizo con los servicios de Rasheed Wallace para terminar de apuntalar una plantilla ganadora y conseguir su primer título en 14 años. Miami movió media liga para hacerse con Antoine Walker, James Posey y Jason Williams y hacerse con el anillo esa misma temporada 2006. El caso más cercano, el de los Boston Celtics la temporada pasada. Se desprendieron de una buena cantidad de jóvenes jugadores de mayor o menor talento y en cambio se hicieron con dos jugadores de “Hall of Fame” para formar su actual “Big Three”. El resultado, su decimoséptimo título de campéon. Todos ellos, traspasos con un marcado acento, los resultados a corto plazo. En lo que va de temporada regular, el traspaso entre Denver y Detroit que movió, principalmente, a Allen Iverson y Chauncey Billups parece encaminado a ese fin. Veremos que tal acaba la historia.

Sin embargo, la otra dirección que toman los traspasos en la liga van buscando deshacerse de masa salarial. Se busca espacio para poder hacerse a la temporada siguiente con un buen agente libre que termine de apuntalar una plantilla o en torno al cual construir el futuro de la franquicia. Lógicamente, también se busca la consecución de un anillo, pero a largo plazo, con más visión de futuro. El traspaso de Pau Gasol tuvo esa doble vertiente. Mientras Lakers se hacían con una pieza que terminara de cuadrar su puzzle ganador, Memphis se hacía con jugadores de muy bajo nivel deportivo o incluso oficiosamente retirados. Kwame Brown acababa su contrato de 6 millones de dólares, mientras que Derrick McKey ya ejercía de asistente en Philadelphia. Al terminar la temporada regular estos contratos se convertían en más de 10 millones de dólares que ofrecerle a algún agente libre disponible. La camada de este año era buena, con nombres como Elton Brand, Baron Davis, Corey Maggette, Andre Iguodala, etc. Al final, Memphis ofreció un contrato a Josh Smith, pero los Hawks igualaron su oferta y el alero no tuvo que hacer las maletas.

Lo que ha ocurrido este último mes en la Liga es, desde mi punto de vista, de locos. Los Knicks han deshecho una plantilla que pintaba a luchar por los playoffs pensando en la contratación de agentes libres… ¡en verano de 2010! Cierto es que no son cualquier jugadores, sino que se trata de Lebron James, Dwayne Wade y Chris Bosh, los tres máximos anotadores a día de hoy en la Liga. Los Knicks se han traído los contratos de Tim Thomas, Cuttino Mobley y Al Harrington, que justamente terminan en 2010 para hacer hueco a alguno (o algunos) de esos tres jugadores. Evidentemente, tendremos que juzgar estos movimientos en su debido tiempo, es decir, después de 2010, pero los aficionados Knicks lo empezaran a juzgar desde ya. Tienen la mente puesta en Lebron y compañía, pero mientras tanto, ¿aceptaran seguir siendo equipo de lotería de Draft? Y en el caso de que ninguno de los tres firme ¿cuál será el precio que tendrán que pagar? ¿Hasta cuándo no volverán a formar un equipo competitivo? David Stern ha ideado un plan y quiere llevarlo a cabo. Hay que devolver la ilusión y la competitividad al equipo de la capital del mundo y uno de los únicos 3 supervivientes de la temporada inaugural de la Liga, pero pensar ya en el 2010 me parece algo descabellado, y más cuando tu escudo pesa tanto. Como diría Humphrey Bogart en Casablanca, ni siquiera sé lo que haré mañana por la noche, no hago planes con tanta anterioridad.

6 de diciembre de 2008

SAM MITCHELL: CON LA CABEZA BIEN ALTA

Alejandro Díaz Triguero
No me parece en absoluto Sam Mitchell un gran entrenador de baloncesto. Durante su primer y segundo año en Toronto Raptors adolecía de falta de iniciativa, falta de ideas y solía ir a remolque de la situación del partido o de las decisiones que tomara su colega del banquillo contrario. Como se suele decir en el argot ciclístico, constantemente “haciendo la goma”. Pero era lógico, era un entrenador novato y tampoco había pasado mucho tiempo como asistente ni había probado en el baloncesto universitario.

En su primera temporada apenas pudo contar con Vince Carter en 20 partidos antes de ser traspasado a New Jersey y tuvo que tirar de Jalen Rose y un Chris Bosh que con la salida de Carter comenzaba a concienciarse que el futuro de la franquicia canadiense pasaría por sus manos. Apenas pudieron ganar 33 partidos, lo que igualaba el registro de la temporada anterior. A nosotros ya nos afecta más lo que sucedió al año siguiente. En España tendemos a atacar a los entrenadores de los nuestros, especialmente si no dan mucha bola a los jugadores españoles. Pasó con Hubbie Brown y continuó con Iavaroni en Memphis, McMillan lleva tres años sufriéndolo y Sam Mitchell no podía ser menos. A Sloan nadie es capaz de reprocharle nada y Jackson no ha dado razones, pero aún así… Hay que reconocer ante todo que el José Manuel Calderón de su año “rookie” no era el jugador que es ahora y que la temporada de Mike James, al menos en anotación, era buena. Es difícil sentar a un base que te promedia más de 20 puntos por partido por un novato. Los resultados fueron lamentables, con 27 victorias en temporada regular. Y aquí es cuando cambia la historia en Toronto.

Cambia porque se produce la llegada de Jerry Colangelo, el arquitecto de los Suns de Mike D’Antoni (con la mano del gran Stern detrás de todo). Primera decisión de Colangelo: no cargarse a Mitchell, primer error, segunda decisión: traer a un base con vitola de estrella (o en proyecto de), segundo error. Con un Bosh establecido en la jet set de la liga, Colangelo decide rodearlo de europeos: ya estaba Calderón y llegaron Nesterovic, Garbajosa, Slokar, Bargnani y Anthony Parker (que no es europeo, pero como si lo fuera, ni el marido de Longoria, como he oído en algún telediario). Sorprendentemente, todo empieza a salir bien para la franquicia de Toronto. Se ganan 47 partidos, líderes de división y aumentando la asistencia de público. A pesar de caer en primera ronda, no era momento de cesar de Sam Mitchell. Acababa de ser nombrado mejor entrenador de la Liga.

A la siguiente temporada comienzan a torcerse las cosas para los Raptors. Garbajosa no terminó de recuperarse de su lesión, TJ Ford estuvo fuera más de 30 partidos y los refuerzos de Colangelo fueron Delfino, Moon y Kapono, jugadores que no deberían ayudar al equipo a dar un salto de calidad definitivo. Además de todo, Bargnani demuestra que no es lo que se espera de un número 1 del Draft. Pero en esta temporada se demuestra que Sam Mitchell no es un entrenador con personalidad ni arriesgado, devolviendo los galones y los minutos que su contrato exige a TJ Ford y dejando a Calderón en el banquillo, a sabiendas de que el extremeño era su hombre. 41 victorias y de nuevo cayendo en 1ª Ronda. La paciencia de Colangelo se colma y para ayudar a la reconstrucción del equipo decide desprenderse de Ford y Nesterovic por Jermaine O’Neal, que no es ni la sombra de lo que era. Se marchan Garbajosa y Delfino, su elección del Draft (Roy Hibbert) se mete en el paquete de O’Neal, y para suplir la baja de Ford (14 pts y 8 asistencias en 2007) traen a Ukic y Solomon. El comienzo de temporada de los Raptors se sitúa en torno al 50% de victorias (como la temporada anterior y con peor plantilla) y Sam Mitchell es destituido.
No es un gran entrenador, pero le han desmontado un equipo al que llevó a las 47 victorias. Tenía una de las mejores parejas de bases de la Liga y le dejaron sin recambio. El virus 2010 iniciado por New York Knicks ha dejado a su primer damnificado en Sam Mitchell. Colangelo tiene miedo de que los cantos de sirena de la gran manzana lleguen a oídos de Bosh y en Ontario no sean capaces de retenerle con razones puramente baloncestísticas y es capaz de llevarse por delante a quien sea. Así que el bueno de Mitchell se va, eso sí, nunca perdió la compostura. Es fácil imaginárselo con su traje impoluto, sus corbatas y su andar característico metiendo una caja llena de apuntes en el maletero del coche aparcado a las afueras del Air Canada Center, con la cabeza bien alta.

Para ponerse la piel de gallina

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